Cada vez que anuncian a una persona con vida, aumenta la esperanza de quienes llevan días buscando a familiares entre las ruinas en el sur de Cali. Vecinos y parientes se han concentrado en los puntos más afectados, organizando brigadas improvisadas junto a equipos oficiales para remover escombros y localizar a posibles sobrevivientes tras el sismo que sacudió la ciudad.
En barrios del sur de la ciudad, testigos describen escenas de trabajo coordinado entre voluntarios y personal especializado. Las operaciones de rescate se desarrollan en condiciones difíciles: franjas de edificaciones colapsadas, calles parcialmente obstruidas y la persistencia de polvo y escombros. Decenas de personas ayudan a trasladar material y a sostener custodia de quienes esperan noticias, mientras se vigilan posibles réplicas que complican las labores en terreno.
Las autoridades han desplegado recursos para la atención y búsqueda: la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo (UNGRD), los equipos de Bomberos y la Cruz Roja participan en la coordinación técnica, junto con brigadas municipales convocadas por la Alcaldía de Cali. Los equipos se enfocan en priorizar zonas con mayor probabilidad de supervivencia, establecer accesos seguros y habilitar puntos de atención para víctimas y familiares. Además, se han dispuesto albergues temporales y rutas de atención para quienes han quedado desplazados.
Familiares mantienen vigilias en los alrededores de los puntos de búsqueda y esperan información oficial sobre personas desaparecidas. Las labores continúan de manera sostenida y las autoridades hacen un llamado a respetar los perímetros de seguridad para facilitar el trabajo de los rescatistas. Mientras avanzan las operaciones, las entidades responsables insisten en la necesidad de coordinación institucional y de apoyo logístico para agilizar la localización de posibles sobrevivientes y brindar atención humanitaria a quienes lo requieren.




