
Los mayores escándalos suceden a la vista, sin que haga falta ocultarlos. En realidad, señalar algo y publicarlo ya es la manera más efectiva de taparlo, como en La carta robada de Poe. La sociedad del ruido, que compite por nuestra atención y produce millones de reels y alertas por minuto, no podrá hacer caso a la misma historia por más de cinco minutos, de manera que la obscenidad se ha acabado llevando por delante a la discreción.
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Fuente:
elpais.com




