Donald Trump ha anunciado este sábado una flexibilización de las restricciones a la investigación sobre drogas psicodélicas, como los llamados «hongos mágicos», que han demostrado ser prometedoras en el tratamiento de personas con problemas como la ansiedad o la depresión.
Acompañado por el secretario de … Salud de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., altos funcionarios médicos y el presentador de podcasts Joe Rogan, quien ha presionado para que se tenga acceso a los medicamentos, Trump firmó una orden ejecutiva que ayudaría a los investigadores federales a superar la burocracia para permitir estudios más rápidos. El presidente afirmó que la orden «eliminaría obstáculos burocráticos innecesarios», mejoraría el intercambio de datos entre la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) y el Departamento de Asuntos de Veteranos, y facilitaría la rápida reclasificación de cualquier fármaco psicodélico que sea aprobado por la FDA.
Actualmente, muchos psicodélicos, incluidos el LSD y la psilocibina (hongos mágicos), están clasificados —o incluidos en la lista— como sustancias con alto potencial de abuso y adicción, y no están aprobados para uso médico, lo que limita la capacidad de los científicos para estudiarlos. Si la FDA, organismo encargado de regular los productos farmacéuticos en Estados Unidos, determina oficialmente que algunos psicodélicos tienen un beneficio médico, podrían ser reclasificados, lo que permitiría un mayor uso clínico.
Especial interés en los veteranos de guerra
La orden solo prevé la aceleración de la investigación y no exige de inmediato a las autoridades policiales que reclasifiquen los fármacos, lo que significa que su uso terapéutico no se ampliará de inmediato. En los últimos años, ha habido un creciente interés en investigar los efectos de estos fármacos en el tratamiento de personas, especialmente veteranos de guerra, con casos graves de ansiedad y depresión, en particular aquellos que han sufrido estrés traumático.
Muchos veteranos y otros pacientes se han quejado de que los cócteles antidepresivos tradicionales no solo no funcionan, sino que además alteran su personalidad de tal manera que los alejan de sus amigos y familiares.
En 2023, 6.398 veteranos se quitaron la vida, según informó el Departamento de Asuntos de Veteranos.
Durante la ceremonia de firma en la Casa Blanca, Trump mencionó un fármaco llamado ibogaína, afirmando que los pacientes que lo habían tomado «experimentaron una reducción del 80 al 90 por ciento en los síntomas de depresión y ansiedad en el plazo de un mes».
-«¿Me das un poco, por favor?», bromeó.
Aún se desconoce el alcance total de los beneficios y los posibles efectos secundarios de los medicamentos psicodélicos , ya que la investigación al respecto ha sido limitada. Si bien se cree que muchas sustancias ofrecen beneficios prometedores para la salud mental, también conllevan riesgos. Se piensa, por ejemplo, que la ibogaína podría dañar el corazón.
Fuente:
www.abc.es



