Una prioridad del Plan Quinquenal 2026-2030
Estados Unidos sigue por delante en la nueva carrera lunar
Mientras millones de personas en todo el mundo contemplan pasmadas las graves repercusiones globales que ha desencadenado el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán, un equipo de investigadores chinos y alemanes ha identificado la zona más idónea de la Luna para que una pareja de astronautas haga ondear la ensaña nacional de China.
El lugar elegido se llama Rimae Bode y se encuentra en la zona central de la cara visible de la Luna, un terreno llano y con buen enlace de comunicaciones con la Tierra. Allí es donde los científicos quieren que los astronautas recojan muestras de regolito ‒ polvo, granos y minúsculos fragmentos rocosos que cubren el suelo lunar‒, basaltos con torio y otros materiales que de forma explosiva emergieron de las extrañas de nuestro satélite natural.

El presidente Xi Jinping aspira a que miles de millones de personas de todo el planeta presencien en directo el primer alunizaje y el caminar de dos chinos sobre la superficie lunar “antes de 2030”. Es la fecha límite en la que insisten una y otra vez los medios de comunicación oficiales de Pekín, lo que significa que el 31 de diciembre de 2029, es decir, dentro de tres años y nueve meses como muy tarde, la enseña nacional de China debería estar desplegada en el satélite natural de la Tierra.
El horizonte temporal de “antes de 2030” obedece a razones de prestigio nacional e influencia internacional. El desembarco humano en la Luna de la segunda superpotencia mundial pretende ser el principal hito del programa de celebraciones para conmemorar el 80 aniversario de la proclamación de la República Popular China, que Mao Zedong anunció al mundo el 1 de octubre de 1949 desde la plaza de Tiananmén.

Una prioridad del Plan Quinquenal 2026-2030
El lugar exacto del primer alunizaje todavía no ha sido elegido por el comité principal de científicos e ingenieros del programa lunar chino de la Agencia Espacial de Vuelos Tripulados ‒CMS en su acrónimo en inglés‒ que dirige desde 2018 el profesor Hao Chun. Pero ya han sido localizados los cuatro puntos más apropiados existentes en la zona de Rimae Bode.
El resultado de la búsqueda lo ha dado a conocer un equipo internacional encabezado por los profesores Maosheng Yang, Jun Huang y Long Xiao, de la Facultad de Ciencias Planetarias y Terrestres de la Universidad de Geociencias de Wuhan China, junto con cinco investigadores de la universidad alemana de Munster.
La difusión del trabajo ha coincidido con la gran reunión política celebrada en Pekín entre el 5 y el 12 de marzo para definir el XV Plan Quinquenal 2026-2030, donde se establecen como prioridades “construir una Estación Internacional de Investigación Lunar y la exploración humana de la Luna”.

La Agencia CMS, el organismo responsable de la estrategia, planificación, desarrollo y gestión del programa espacial tripulado chino, ha descartado como lugares de alunizaje la cara oculta o las inmediaciones del Polo Sur lunar. También ha desechado hacerlo en cualquiera de las zonas donde ya pusieron sus botas los astronautas de la NASA.
¿Cuándo se decidirá el lugar exacto del alunizaje? Será como resultado de la información que facilite la sonda lunar Chang’e-7 de 8,7 toneladas, cuyo despegue está programado para el próximo mes de agosto. Su orbitador se posicionará entre los 100 y los 15 kilómetros de altitud, para que una cámara estereoscópica de alta resolución ‒0,5 metros‒, un radar de apertura sintética en miniatura y un analizador de imágenes en el espectro infrarrojo capten imágenes muy detalladas de cada uno de los cuatro lugares pre seleccionados en el área Rimae Bode.

Estados Unidos sigue por delante en la nueva carrera lunar
El diseñador jefe adjunto de la CMS, el hoy general Yang Liwei ‒teniente coronel piloto cuando el 15 de octubre de 2003 se convirtió en el primer astronauta chino en acceder al espacio‒, a principios del presente mes de marzo ha hecho un repaso del estado de desarrollo de los sistemas imprescindibles para el éxito del primer asalto a Selene.
El general Liwei ha anunciado que la construcción de las infraestructuras terrenas para el lanzamiento del cohete lunar CZ-10 desde la base espacial de Wenchang, al Sur de China, “están prácticamente concluidas”. Y los ensayos de sus tres etapas de propulsión se encuentran “en proceso de pruebas, a la espera del resultado del test de encendido de todo el conjunto, que será a finales de 2026”, ha confirmado el general, pocos días antes de pasar a la situación de retirado por haber cumplido 60 años de edad.

Y ¿cuál es la situación del programa Artemis de la NASA para retornar astronautas estadounidenses a la Luna? ¿Qué pasa con el segundo vuelo, el primero con tripulación? La misión Artemis II todavía está programada para despegar el próximo 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, con una ventana de lanzamiento que se alarga hasta el 6 del mismo mes, ha informado el 12 de marzo el gerente del programa de sistemas de exploración de la NASA, Shawn Quinn.
De cumplirse las previsiones, Artemis II saltará al espacio con cuatro astronautas a bordo ‒tres estadounidenses y un canadiense‒ nada menos que tres años y cuatro meses después de que lo hiciera Artemis I sin tripulantes, que partió el 16 de noviembre de 2022. El directivo de la Agencia ha avanzado que el cohete portador SLS se posicionará el 19 de marzo en la rampa del complejo de lanzamiento 39B para las verificaciones finales.

Por razones de seguridad, el nuevo administrador de la NASA, Jared Isaacman, ha modificado los planes del programa Artemis para retornar astronautas hasta la superficie de la Luna. En el caso de que la misión Artemis II se salde con éxito, el primer asalto humano de Estados Unidos del siglo XXI será Artemis IV, pero hacia finales de 2028 o principios de 2029, y no Artemis III, como inicialmente estaba previsto, lo que significa que las espadas entre Washington y Pekín siguen en alto.
Source:
www.atalayar.com




