La cascada de prescripción se ha identificado como una fuente creciente de sobremedicación entre las personas mayores, según una investigación reciente publicada en BMJ. El estudio, liderado por la investigadora Paula Rochon, vinculada a la Universidad de Toronto y directora de investigación en Sinai Health, documenta cómo un efecto adverso de un fármaco puede interpretarse como una nueva enfermedad y conducir a recetas innecesarias que amplifican el problema.
El mecanismo es sencillo: un medicamento provoca un síntoma adverso que no se asocia al tratamiento original y, en lugar de reconsiderar la pauta, se prescribe otro fármaco para tratar ese nuevo síntoma. El ejemplo recurrente en el informe es el de los antiinflamatorios no esteroideos (AINE): su uso persistente puede elevar la presión arterial y desencadenar la prescripción de antihipertensivos, sin abordar la causa farmacológica subyacente. Ese encadenamiento multiplica riesgos y complica la detección del origen real del problema.
El equipo investigador reunió expertos en farmacología clínica, geriatría y medicina interna de varios países y confeccionó inicialmente un catálogo de 65 posibles cascadas farmacológicas. Cruzando esa lista con datos de prescripción de Ontario, identificaron 24 secuencias inapropiadas con mayor potencial de daño poblacional. El informe subraya que los adultos mayores, y en particular las mujeres maduras, están más expuestos por la coexistencia de múltiples enfermedades crónicas y terapias simultáneas, lo que aumenta la probabilidad de que un efecto adverso se confunda con una nueva patología.
Para frenar la espiral, los autores proponen dos vías complementarias: incorporar herramientas automatizadas de apoyo a la decisión clínica que alerten antes de autorizar una nueva receta y potenciar la integración del farmacéutico en los equipos sanitarios para revisar combinaciones y justificar indicaciones. Aplicadas con sistematicidad, estas medidas podrían reducir prescripciones innecesarias, riesgos para los pacientes y costes asociados al aumento de tratamientos que no abordan la causa original.




