La cabeza de Medusa que mira a los visitantes del Museo Arqueológico Nacional (MAN) desde el mosaico de la sala 21 vuelve a un atrio como el de la casa romana que ocupó allá en el siglo III. El pie de mesa de mármol del … tritón y el centauro se reúne con su pareja perdida en el ‘tablinio’ y el efebo de bronce sale de la vitrina de enfrente para regresar a un ‘triclinium’, solo que este comedor, como el resto de espacios de esta ‘domus’ de la antigua Hispania, es ahora virtual. Se entra a través de un código QR y en menos de ocho minutos, cualquiera puede recorrer este tipo de vivienda unifamiliar de alto nivel socioeconómico y ubicar en su contexto unas 70 piezas arqueológicas que hoy conserva el MAN.
Esculturas que decoraban el patio porticado o peristilo y utensilios domésticos, como lucernas, jarras, platos o morteros de cocina, cobran vida en esta recreación en 360º con la que el museo busca «conectar el pasado del mundo romano con el presente», según ha explicado en su presentación Isabel Izquierdo, directora del MAN.
Estos chalés de hace 2.000 años de una o dos plantas eran muy diferentes a los actuales. María Jesús Rubio, conservadora del servicio de difusión del MAN, comenta que el mobiliario «era más escaso» en la antigüedad y aunque había espacios diferenciados para la comida, el culto, el ocio y la diversión, la higiene o los negocios, las habitaciones eran más «multiuso». Tampoco se parecen las familias nucleares que habitualmente viven hoy en una vivienda unifamiliar con las extensas del mundo romano. En una domus, la familia convivía con libertos, esclavos o clientes (hombres libres subordinados a un patrono) «en un entramado de roles y jerarquías», narra la voz en off que guía al visitante en la recreación virtual.
Desde el sobrio exterior, de paredes altas y escasas ventanas, este narrador cruza la puerta con el espectador y desde el vestíbulo, lo conduce hasta el atrio, «el corazón de la domus». En este patio amplio techado, con una apertura rectangular llamada ‘compluvium’ que permitía la entrada de aire y de luz y recogía el agua de lluvia, la voz en off explica la función del ‘larario’, la pequeña capilla doméstica donde recibían culto los lares protectores de la familia y dioses de especial veneración.
La visita continúa por el ‘tablinio’, el despacho del padre de familia adornado con objetos lujosos, como la lucerna con centauro de bronce, en el que recibía a sus clientes o a personas del ámbito de la política o los negocios. Pasa al ‘triclinio’, con sus tres divanes en forma de U donde se servían banquetes y cenas, las comidas más importantes del día. Se adentra después en el peristilo, el patio porticado alrededor del cual se distribuían los espacios más íntimos de la casa, como los dormitorios. Y finaliza el recorrido virtual en las zonas más apartadas, como la cocina.
El ‘triclinium’ recreado por el MAN y Samsung.
(MAN)
La experiencia inmersiva en la vida cotidiana de una domus romana ha sido desarrollada por Samsung Electronics Iberia, socio tecnológico del museo desde hace una década, que acaba de renovar su colaboración para seguir trabajando en la difusión del patrimonio arqueológico durante dos años más. Disponible desde este lunes en la sala 21 del MAN en español, inglés y francés, se incorporará después del verano a la web del museo, donde se accede a otros proyectos desarrollados conjuntamente con Samsung, como el recorrido del ‘MAN Virtual’, el Aula virtual o la aplicación ‘Vive el Pasado’.
Fuente:
www.abc.es



