Tienen forma de campana, pero, a partir de esta forma básica, los modelos de la colección Corolle, creada por Noé Duchaufour-Lawrance (Mende, Francia, 51 años) para Dior Maison, han sido elaborados con diferentes técnicas y acabados que buscaban trasladar la esencia de una serie de diseños icónicos, seleccionados por el diseñador entre la extensa documentación de los archivos de la firma. Su forma responde no solo a una voluntad de evocar un vestido en la mayoría de los casos, con sus pliegues o sus drapeados, sino también a que es muy simple y eficiente como luminaria para proyectar la luz. Representar las texturas de ciertos materiales o los volúmenes de los vestidos en piezas sopladas artesanalmente en los talleres italianos de Murano o tejidas con bambú en la ciudad japonesa de Kioto usando técnicas de cestería ha sido un proceso laborioso para el que Noé Duchaufour-Lawrance ha necesitado dos años de desarrollo. No solo porque las técnicas artesanales en sí mismas eran complejas, sino también porque, en el caso concreto del vidrio, la luz es un factor tan caprichoso en su relación con este material como magnánimo en sus resultados, si se tiene paciencia.
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Fuente:
elpais.com



