La incertidumbre se ha instalado en el estrecho de Ormuz después de una serie de bombardeos de Irán contra buques con bandera estadounidense, emiratí y surcoreana, así como contra un complejo petrolero de Emiratos Árabes Unidos a lo largo del lunes, que dejan en entredicho la iniciativa de Donald Trump de “guiar” a los barcos atrapados en la vía marítima. Por su parte, Washington afirma haber hundido media docena de embarcaciones iraníes que intentaban interferir en su operación. El alto el fuego entre Washington y Teherán se tambalea mientras las conversaciones de paz, mediadas por Pakistán, siguen sin dar resultados dos meses después del inicio de la guerra.
En una entrevista con Fox News, Trump ha amenazado con “borrar de la faz de la tierra” a Irán si ataca a los buques de la Armada estadounidense que están participando en su operación en Ormuz para ayudar a salir a los barcos varados en el estrecho, bloqueado por Teherán desde que comenzó el conflicto. “Tenemos bases por todo el mundo y todas ellas están abastecidas. Podemos utilizar todo ese material y lo haremos si es necesario”, ha añadido el presidente, recuperando su tono más belicista, al que ha recurrido con frecuencia en esta guerra.
Los ataques cruzados se han producido el mismo día que EE.UU. ha anunciado que ya está en marcha su arriesgada intervención naval, que Irán considera una violación de la tregua. Pese a que las compañías navieras siguen reacias a cruzar Ormuz sin autorización de Teherán, el Mando Central ha asegurado que esta mañana ya han transitado con éxito dos buques mercantes con bandera estadounidense a través de la vía marítima.
En una publicación a través de sus redes sociales, el Mando Central de EE.UU. ha confirmado que “las fuerzas estadounidenses están asistiendo activamente los esfuerzos para restablecer el tránsito del transporte marítimo comercial”. La Guardia Revolucionaria iraní, sin embargo, lo ha negado: ha asegurado que este lunes ningún petrolero ni buque comercial ha cruzado el estrecho, añadiendo que el anuncio estadounidense es “infundado” y está lleno de “mentiras descaradas”.
La operación estadounidense forma parte del llamado Proyecto Libertad, anunciado el domingo por el presidente Trump. El republicano describió la iniciativa como un “gesto humanitario” que le habían pedido países “neutrales” de todo el mundo, no involucrados en la guerra, y el Pentágono confirmó después que no se trataba de “escoltar” a los buques atrapados, sino guiarlos por la ruta más segura, en aguas territoriales de Omán.
El almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de EE.UU., ha dado este lunes más detalles del plan. Ha asegurado que el ejército ya ha logrado retirar todas las minas en un corredor del estrecho, por el que anima a los buques comerciales a transitar. También ha informado que, en paralelo, Washington ha establecido un “paraguas defensivo” con helicópteros y aviones de combate, que ya habrían hundido siete pequeñas embarcaciones iraníes que amenazaban a los barcos comerciales y de la Armada estadounidense.
Estados Unidos afirma que ya han transitado con éxito dos buques mercantes en el estrecho de Ormuz, pero Irán lo niega
En su anuncio del plan, Trump insistió en que el objetivo es “humanitario”, es decir, desbloquear el paso de unos buques atrapados que, según afirmó, “se están quedando sin alimentos y todo lo necesario para permanecer a bordo de forma saludable”. Añadió que si Irán intentaba interferir en su iniciativa, como ha ocurrido, iba a responder “con firmeza”. Por su parte, Teherán advirtió que todos los buques comerciales y petroleros “deben abstenerse de cualquier intento de tránsito sin coordinación con las fuerzas armadas”.
Esta mañana, la agencia de noticias estatal iraní Fars ha anunciado que la Fuerza Naval del Ejército ha disparado dos misiles contra una fragata con bandera estadounidense que se disponía a ingresar en Ormuz. Según su versión, han emitido una “advertencia firme y rápida”, que ha sido “ignorada” por el destructor. Aunque el Mando Central estadounidense lo ha desmentido inicialmente, después ha confirmado la agresión, que “ha sido neutralizada”.
Además, Emiratos Árabes Unidos ha acusado a Irán de lanzar un ataque con drones contra un petrolero propiedad de ADNOC, su empresa estatal de energía, en la que es la primera agresión registrada de este tipo desde que comenzó el frágil alto el fuego entre EE.UU. e Irán. Horas después, se ha reportado un incendio en una instalación petrolera en Fujairah, una importante ciudad emiratí en el golfo de Omán, cerca del estrecho.
Según las autoridades emiratíes, la central ha sido atacada por drones iraníes, lo que podría suponer el fin efectivo de la tregua, o al menos una violación de la misma. Poco antes el Ministerio de Defensa había informado del lanzamiento de otros cuatro misiles desde el país persa, tres de los cuales han sido interceptados y uno ha caído al mar.
En paralelo, el Gobierno de Corea del Sur ha dicho que estaba verificando un posible ataque contra un buque de bandera surcoreana en el estrecho, tras el que no se han reportado víctimas. Según el anuncio del Ministerio de Asuntos Exteriores, se ha producido una “explosión” seguida de un incendio en el buque, a bordo del cual viajaban 24 tripulantes. A raíz de este incidente, Trump ha publicado en su red social que “¡quizás es hora de que Corea del Sur venga y se una a la misión!”. Es decir, ha pedido a Seúl que entre en la guerra de Irán junto con EE.UU. e Israel.
El plan estadounidense para “guiar” barcos a través del estrecho no ha convencido, de momento, al sector del transporte marítimo, que sigue reacio a transitar Ormuz si la operación no se consensua también con Irán. “Existe el riesgo de que las hostilidades vuelvan a estallar”, ha señalado a The New York Times Jakob Larsen, jefe de seguridad del Consejo Marítimo Internacional y del Báltico, que representa a empresas del sector marítimo. “No está claro si el Proyecto Libertad es sostenible a largo plazo o si será una operación limitada para sacar a algunos de los barcos atrapados”.
Los bombardeos de este lunes a lo largo del estrecho y las renovadas amenazas de Trump demuestran, una vez más, la fragilidad de la tregua indefinida entre Irán y EE.UU., anunciada el 21 de abril por el presidente tras la mediación de Pakistán, justo cuando iba a expirar el alto el fuego inicial de dos semanas. Desde entonces, las dos partes no han sido capaces de sentarse en la mesa de negociación, a pesar de dos anuncios de Trump de que iba a enviar a sus emisarios, dado el plantón de Teherán mientras dure el bloqueo naval estadounidense a sus puertos.
Fuente:
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