Fui al acto de una candidata que se presentaba como la revelación política, precedida por un montón de expectativas. Ocurre algo semejante con las elecciones y las encuestas: los sondeos siembran una expectativa y luego el fracaso o el éxito se miden en torno a ella, en vez de atenerse al resultado. Al volver de aquel acto comenté en voz alta que esperaba otra cosa, algo distinto, y una periodista veterana me respondió con una mezcla de sarcasmo y amargura: “Pero tú -me dijo-, ¿todavía esperas?”
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Fuente:
elpais.com



