Un instituto español. Una clase de 3º de ESO. A la salida, el profesor habla con un alumno, lo llamaremos X, y, tras elogiar las uñas que lleva (multicolores y con una perfecta manicura), le pregunta si le han causado algún problema. X rompe a llorar: le insultan de manera reiterada todos los días. Aun así, añade X, se siente feliz en este instituto. ¿Cómo es posible?, pregunta el profesor. “Porque al menos en este no me tiran piedras”.
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Fuente:
elpais.com



