En el décimo aniversario de la película ‘Perfeti sconosciuti’ de Paolo Genovese, David Selvas pone en el escenario este texto, que lleva ya veinticinco adaptaciones. En España, la película de Álex de la Iglesia en 2017 con Belén Rueda, Ernesto Alterio, Eduardo Noriega … y Eduard Fernández o la versión teatral de David Serrano y Daniel Guzmán en 2020. Infinidad de ‘remakes’ en México, Turquía, Hungría, Corea del Sur y Francia (‘El juego’ que dirigió Fred Cavayé).
Como sucede con otras comedias exitosas -pensamos en ‘Arte’, de Yasmina Reza, o ‘El método Grönholm’, de Jordi Galcerán- el punto de partida es tan fácil de recordar como complejas las derivaciones del conflicto que suscita. En este caso, la cena de cuatro parejas y un juego de sobremesa con el que corren el peligro de airear sus secretos personales más peligrosos: compartir con aquellos a los que aparentemente conoces mensajes y llamadas de tu móvil. El juego de los ‘telefoninos’ abiertos actúa cual caja de Pandora: cada pitido puede deparar infidelidades, situaciones financieras que no convenía airear, decisiones quirúrgicas (aumento de pechos), médicas (consultas al psicólogo) o familiares (enviar a la suegra a una residencia de ancianos).
Las revelaciones encadenadas con las que Genovese pone las amistades al borde del colapso urden una trama que envuelve de risas su representación. En esta versión se echa en falta un mayor trabajo de dirección en la secuenciación de diálogos: a veces se pierden en el batiburrillo del movimiento grupal y un sonido mejorable; el tono de algunas réplicas resulta demasiado bajo y no llega a los oídos del espectador. Y, al tratarse de una obra con veinticinco adaptaciones, la valoración de los intérpretes puede estar sujeta a las odiosas comparaciones con versiones anteriores como la película de Álex de la Iglesia. Eduard Farelo, Albert Prat y Biel Durán bordan sus personajes, pero el resto del reparto cumple sin más, confiados en la efectividad del texto que, una década después, mantiene su vigencia en una sociedad enredada en ‘wasap’, Instagram, X, Telegram, tik tok y demás embelecos ‘sociales’. Selvas brinda una correcta adaptación de una obra que es una garantía para mantenerse una temporada en la cartelera teatral.
Fuente:
www.abc.es



