Cada mañana, desde su casa, Esther Ferrero González coge el móvil y controla su ganadería. Abre, mueve y cierra la extensión de pasto de sus animales deslizando el dedo en la pantalla. Incluso les da paso a los abrevaderos. Esta ganadera madrileña de 43 años … ha convertido a sus más de 100 vacas en unas eficientes ‘bomberas’ forestales gracias a la tecnología. «La ganadería regenerativa es una de las herramientas más eficaces para prevenir incendios, limpia el campo y evita que se propague el fuego», explica Esther a ABC. Sus vacas comen el pasto, los matorrales y las hojas secas de forma estudiada para reducir la cantidad de vegetación combustible. Y nada de pienso: solo un aporte proteínico de soja y sal.
Este diario se sube en el todoterreno de la ganadera, que les guía hasta una finca de doce hectáreas en Guadalix de la Sierra, donde una docena de sus reses lleva varias semanas trabajando el suelo. «Aquí hace un mes el pasto estaba a más de un metro». Se puede imaginar el lector cómo ardería; y en cambio, sigue explicando ella, «hoy, está al ras».
El humo de los incendios que devoran la Comunidad de Madrid tiñe el cielo de color rojizo. El fuego está a pocos kilómetros del embalse de Pedrezuela y aún no huele, pero en unas horas la ceniza en el aire será molesta. El año pasado, un fuego provocado por las chispas de un tendido eléctrico quemó varias hectáreas de esta finca que ahora trabaja Esther. Estos días sus vacas han estado abriendo cortafuegos para evitar que eso se pueda repetir.
Estarán en estos terrenos hasta mediados de agosto y una vez hayan cumplido con su trabajo de prevención, tocará moverlas y seguir regenerando el piso de otras zonas. En total, su ganado cubre casi 600 hectáreas entre Guadalix y otros municipios madrileños. También tiene cabras, que se comen lo que los bovinos, de morro más fino, no quieren. Hace cuatro años, Esther cambió los cencerros por collares GPS, que las geolocaliza a tiempo real y se recargan con el sol, y con los que controla por dónde pastan gracias a un vallado virtual.
Julián Torres, director de Nofence España, explica que el sistema está diseñado para ganado vacuno, ovino y caprino. «Si una vaca se acerca al límite establecido por la ganadera, escucha un pitido. Si el animal no retrocede, recibe un pequeño pulso eléctrico», dice. La potencia es similar al tradicional cercado eléctrico -conocido como pastor-.
Esta tecnología pertenece a la empresa noruega Nofence, presente en España desde 2023, donde ya se utilizan más de 30.000 collares. A escala internacional, la compañía ha vendido más de 200.000 y está presente en Estados Unidos, Reino Unido, Irlanda y Noruega. «Son muy listas, en una semana ya saben cómo funciona y respetan el límite», explica la ganadera.
El collar GPS de Nofence que geolocaliza a las vacas y también les sirve de vallado virtual.
(Belén Díaz)
El director de Nofence España señala que la aplicación busca facilitar el manejo del ganado extensivo: «Es capaz de crear mapas de calor que muestran en qué zonas han pastado más los animales». También dice que reduce el trabajo asociado a la instalación y mantenimiento de cercados y permite un aprovechamiento más preciso del terreno. Esta semana, Esther ha empezado a comprar también los collares para sus cabras. Dice que «es una ayuda brutal» para la ganadería regenerativa, para la limpieza de los montes y para la prevención de incendios forestales.
Saca el teléfono del bolsillo y muestra la aplicación. Tiene dibujadas en el mapa parcelas pequeñas, de una hectárea o hectárea y media, y cambia su forma para ir limpiando todo el pasto y no caer en el sobrepastoreo. Las vacas se mueven en círculos, en abanicos, en cuadrados… van comiendo. Las retirará también desde el móvil cuando el trabajo esté hecho.
Sin el sistema de Nofence, Esther reconoce que controlar a sus animales en superficies tan extensas sería mucho más difícil. Ella y su marido Javier, también ganadero, ya estudian cómo organizarse el año que viene: las dejarán pastar en cuadrados de 1.000 metros «haciendo como un ajedrez», aclara él, «para que si entra el fuego, vaya encontrando frenos».
No elimina la obligación de ir al campo
El director en España de la firma también explica que se han dado ayudas específicas para la compra de sus sistemas porque hay casos, como el de un ganadero navarro, en 2023, que logró contener un incendio forestal allí donde aplicó esta tecnología para manejar el ganado y recuperar pastos.
Utilizar Nofence es una «gran ayuda», admite Esther, para organizar la ganadería regenerativa. El pastoreo rotacional es el que imita a los herbívoros salvajes y a la naturaleza. «Los animales defecan, mean y pisan por donde pasan», explica Esther. Es así como devuelven los nutrientes al suelo, que luego trituran y machacan con sus pezuñas para crear en la vegetación capas más húmedas, raíces más largas y suelos más fértiles.
Esther muestra el mapa de calor y la geolocalización en directo de sus reses.
(Belén Díaz)
Esther mueve a las vacas con el teléfono dos veces al día, a las 9 y media de la mañana y por la tarde. «Es una tranquilidad», dice, hasta el punto de que la aplicación le permite poner alarmas para no olvidar darles agua. Sin embargo, y en esto la ganadera hace especial hincapié, el sistema es una ayuda, pero no elimina la obligación de ir al campo y controlar que todo esté bien.
«No significa que no tengas que venir a levantar un portillo o ver un ternero recién parido, pero los GPS me han ayudado en muchos aspectos; me dan tiempo para seguir formándome, puedo irme de vacaciones y concilio, por ejemplo, puedo llevar a mis hijos al colegio y no estar 24 horas en el campo», insiste.
(Belén Díaz)
Reducir costes
Esther estudió Administración y Dirección de Empresas y recuerda las noches sin dormir analizando números para sacar rentabilidad a la ganadería. En un momento, llegaron a gastar 20.000 euros en forraje sin apenas conseguir retorno. La ganadería regenerativa y Nofence les permitió reducir el consumo de insumos.
«’Ponte los GPS’ le digo a los jóvenes que quieren empezar», cuenta Esther, que considera que hacen que la ganadería extensiva resulte más eficiente, manejable y atractiva para las nuevas generaciones lo que favorece el relevo generacional. También permite que personas que llegan desde la ciudad puedan comenzar con pocos animales y aumentar poco a poco su explotación..
En las últimas semanas, Esther estuvo dando prioridad a las lindes de las urbanizaciones. Combina el trabajo del ganado desbrozando también con maquinaria y motosierra. «Lo primero que nos comemos son las zonas que dan a los caminos y todo lo que linda con los chalés para evitar cualquier tipo de incendio», señala, mientras vuelve a subirse a su todoterreno. Tiene que ir a revisar al resto de sus animales. El año pasado, recibió el Premio Mujer Agro en la categoría de mujer.
Fuente:
www.abc.es



