El comisario europeo de Defensa y Espacio, el lituano Andrius Kubilius, está de gira por varios países europeos para reiterar a los máximos dirigentes políticos que uno de los principales puntos débiles de la seguridad colectiva del Viejo Continente es la fragilidad de la defensa antiaérea.
El enviado de la presidenta de la Comisión Europea, la alemana Úrsula von del Leyen, explica en su ronda de visitas que la máxima prioridad y lo más prudente que deben asumir los 27 es “armarse con avanzados sistemas de defensa aérea, a la vez que mantener la continuidad del suministro de este tipo de misiles”. Lo recalca a tenor de la reacción del régimen islámico de Teherán contra sus vecinos ante los ataques de Estados Unidos e Israel.
Uno de los argumentos de peso que esgrime Kubilius es que las cadenas de producción de Raytheon y Lockheed Martin, las dos empresas norteamericanas que son los contratistas principales del sistema de defensa aérea y antimisiles Patriot ‒considerado el más eficiente de cuantos están en servicio en el mundo‒, están “saturadas de pedidos y los retrasos en las entregas están a la orden del día”.

El empleo masivo de sistemas Patriot por parte de Ucrania, los países de Oriente Medio y del Golfo afectados por la recién iniciada guerra contra Irán ‒entre ellos Arabia Saudí, Azerbaiyán, Bahréin, Qatar, Chipre, Emiratos, Kuwait, Israel, Jordania, Líbano, Omán‒ ha generado que la demanda de misiles Patriot supere con creces a la oferta.
En la Europa extracomunitaria, una de las naciones que se ha visto afectada es Suiza. El Gobierno de Berna contrató en 2022 cinco sistemas completos Patriot por más de 2.200 millones de euros y ha desembolsado en torno a 800 millones para recibirlos entre 2027 y 2028. Sin embargo, no será posible disponer de ellos al menos hasta 2030, tal y como en fechas recientes le han explicado en Washington al ministro de Defensa helvético, Martin Pfister.

Tres sucedáneos del Patriot muy diferentes
Kubilius aprovecha el caso de Suiza y la grave situación internacional para hacer una nueva llamada a la compra de sistemas de armas europeos. Sabe que las empresas de la UE con capacidad para desarrollar, ensayar, fabricar y sostener en servicio misiles antiaéreos de largo, medio o corto alcance son principalmente tres: la alemana Diehl con su nuevo Iris-T SLX; la noruega Kongsberg, con la versión 2+ del NASAMS; y la franco-italiana Eurosam, con el llamado SAMP-T, basado en la última evolución del misil tierra-aire Aster 30.
El SAMP-T ‒acrónimo del francés Système Sol Air Moyenne Portée Terrestre‒ es un sistema de defensa aérea de medio alcance y antimisil que en ocasiones compite a escala internacional con el Patriot de Estados Unidos. Lo comercializa el consorcio francoitaliano Eurosam, sociedad formada por MBDA Italia y MBDA Francia ‒que en conjunto poseen el 50 % del accionariado‒, y por la multinacional francesa Thales, que ostenta la otra mitad.
La versión más avanzada del SAMP-T es la New Generation (NG), cuyos primeros ejemplares recepcionó a mediados de enero el Mando de Artillería Antiaérea de Italia, COMACA, acrónimo de Comando Artiglieria Controaerei. Según el Ejército italiano, el sistema SAMP/T NG se caracteriza por su “alta movilidad táctica, flexibilidad y modularidad” y por dar respuesta a la necesidad de una defensa aérea “integrada, multinivel y omnidireccional en los 360º”.

Se basa en el misil interceptor Aster 30 Block 1 NT, cuya cabeza de guerra incorpora un buscador en banda K con capacidad para interceptar aeronaves y misiles que vuelen a una altitud de 25.000 metros y en un radio de 150 kilómetros. El sistema consta de un módulo de ataque, un radar en banda X con un sistema de identificación amigo-enemigo, un generador de energía y un módulo de recarga con capacidad para disparar hasta ocho misiles Aster 30.
El sistema es el mismo para Francia e Italia, pero cada nación favorece a su industria y utiliza sus propias tecnologías de vanguardia, en especial el radar de guiado, seguimiento y control. El SAMP/T NG elegido por el Ejército francés está equipado con el radar Ground Fire 300 de la multinacional francesa Thales, sistema que también fue seleccionado en septiembre pasado por el Gobierno danés de la primera ministra Mette Frederiksen.

Una posible opción europea al veterano Hawk de Estados Unidos
En cambio, el SAMP/T NG de Italia se apoya en el radar Kronos GM HP desarrollado por la corporación industrial Leonardo. Tanto un radar como otro son multifunción de tecnología digital AESA ‒acrónimo del inglés Active Electronically Scanned Array‒, que ofrecen un muy alto nivel de rendimiento para la detección, seguimiento y clasificación de objetivos, incluso en entornos sometidos a un elevado rango de interferencias.
Los disparos de prueba del nuevo sistema NG para verificar la idoneidad de las innovaciones introducidas y el funcionamiento de uno y otro radar ya se han efectuado. El 3 de diciembre tuvieron lugar en Italia y el día 15 del mismo mes en Francia, por lo que Thales reitera que el SAMP/T NG es la “única alternativa comunitaria para proteger los cielos de Europa de amenazas balísticas, de misiles, drones suicidas y aeronaves de gran capacidad de maniobra e incluso de ataques de saturación”.

Hace escasos días, el presidente ejecutivo de Thales España, Jesús Sánchez Bargos, y su director general del área de Defensa, Guillermo Roselló, presentaron las cifras consolidadas del grupo Thales correspondientes al pasado ejercicio económico. “Con presencia en 65 naciones, y una plantilla global de 85.000 personas, las ventas mundiales en 2025 ascendieron a 22.136 millones de euros, un 7,57% de incremento respecto a 2024”, resumió Sánchez Bargos.
El equipo directivo de Thales España es consciente que su principal aportación a la defensa nacional pasa por complementar en tecnologías críticas a la industria doméstica. “Nunca vamos a poder ser plataformistas”, subraya Sánchez Bargos. Sin embargo, en el proceso de mejora del parque de misiles antiaéreos del Ejército, hay un sistema que permanece a la espera. Es la sustitución del veterano misil de medio alcance MIM-23 Hawk, cuyo programa de relevo debería activarse en lo que resta de década y que es una “ventana de oportunidad para el SAMP/T NG”, puntualiza Guillermo Roselló.

Cuando el Ministerio de Defensa de España abra el programa para reemplazar al Hawk, no faltará el proyecto que la compañía alemana Diehl tiene en proceso de desarrollo, una apuesta que goza del visto bueno de la Bundeswehr. Se llama Iris-T SLX y en el horizonte de finales de la década está llamado a ser el primer sistema de misil interceptador de largo alcance de Alemania, con un radio de acción de 80 kilómetros y 30 de techo operativo. Sus progresos más recientes se han expuesto en la feria técnico-militar Enforce Tac 2026 celebrada en Núremberg del 23 al 25 de pasado febrero.
Source:
www.atalayar.com




