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España informa a Bruselas de que espera un gasto computable del 4,2% y cumplirá las reglas fiscales

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Gasto computable y cláusula de escape en defensa

El Gobierno español, en palabras de Carlos Cuerpo, comunicó a las autoridades competentes de Bruselas que para el año 2026 se anticipa un gasto computable del 4,2%. Además, se espera que el gasto acumulado correspondiente al periodo 2024-2026 alcance un total del 13,3%. Cabe destacar que ambas proporciones se encuentran claramente por debajo de los límites máximos fijados por las estrictas normas fiscales europeas, que establecen topes del 0,3% y 0,6% del Producto Interior Bruto (PIB) para los respectivos horizontes temporales mencionados.

Gasto computable y cláusula de escape en defensa
Objetivo déficit y deuda pública en 2025-2026
Previsión del PIB para 2026

Esta información, de gran relevancia para la gestión económica nacional, quedó debidamente registrada en el Informe de Progreso Anual que fue enviado a la Comisión Europea. En dicho informe se certificó que durante el año 2025, el gasto computable se situó en un 4,5%, manteniéndose dentro de los parámetros estipulados en el Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo (Pfemp) y contando con la aprobación formal por parte del Ecofin, que supervisa la coordinación económica y financiera en la Unión Europea.

Desde el Ejecutivo se aclaró que alcanzar este nivel de gasto fue posible gracias a la puesta en marcha de la cláusula de escape prevista en las reglas fiscales existentes. Este instrumento funciona como un mecanismo que permite afrontar incrementos excepcionales en partidas específicas del presupuesto, siendo en este caso el aumento del gasto en defensa el factor determinante. En 2025, el aumento en la partida destinada a defensa contribuyó con 0,3 puntos porcentuales adicionales al gasto computable total, permitiendo así que este se elevara hasta el 2% del PIB, conforme al compromiso adquirido con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, informó que España realizó una solicitud formal para acogerse a este instrumento de flexibilidad. Dicha petición buscaba acomodar el incremento necesario en los gastos vinculados a seguridad y defensa, y fue presentada oficialmente el 13 de abril ante las instituciones europeas correspondientes, respetando los procedimientos establecidos para su aprobación.

En lo que respecta al periodo comprendido entre 2024 y 2025, el gasto computable acumulado llegó al 8,7% cifra que también se encuentra dentro del margen permitido, que es del 10,8%. El Gobierno destacó especialmente que, dentro de la denominada ‘cuenta de control’, existe un saldo favorable equivalente al 0,2% del PIB, un colchón financiero que brinda la posibilidad de compensar desviaciones presupuestarias futuras relacionadas específicamente con la aplicación de la regla de gasto público.

Objetivo déficit y deuda pública en 2025-2026

En lo que respecta al cumplimiento de los objetivos fiscales, España logró satisfacer en el año 2025 la meta establecida para el déficit público, situándose este en un 2% del PIB una vez que se excluyeron las partidas extraordinarias, comúnmente denominadas ‘one-offs’, asociadas a la DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos). Este porcentaje refleja una reducción de 0,3 puntos porcentuales con respecto a la cifra correspondiente a 2024, y se mantiene por debajo del 2,5% que estaba comprometido en el plan fiscal vigente en ese momento. Si se toma en cuenta el impacto directo de la DANA, el déficit se cerró finalmente en un 2,4%.

Además, y de forma destacada, en 2025 España registró un superávit primario por primera vez en los últimos 18 años. Esto significa que los ingresos públicos durante este ejercicio superaron los gastos, excluyendo el pago de intereses derivados de la deuda pública, un dato que subraya una mejora significativa en la gestión financiera del Estado. No obstante, si se considera el efecto total de la DANA, el saldo primario se mantuvo en equilibrio, lo que indica que los ingresos y gastos incluidos estos fenómenos extraordinarios se empataron finalmente.

El informe presentado por las autoridades económicas proyecta para el año 2026 un déficit del 1,5% del PIB cuando se descuentan las partidas extraordinarias (‘one-offs’), y de un 1,6% si se suman los gastos excepcionales derivados de las inundaciones y otras medidas relacionadas con la DANA. Si se toman en cuenta todas estas partidas en su conjunto, el déficit alcanzaría un valor del 2,1%.

El Ministerio de Economía enfatizó que, aún considerando estos datos, las cifras de déficit seguirán ubicándose por debajo del límite máximo fijado en el plan fiscal vigente, que es del 2,1%. Se anticipa además que el superávit primario aumentará hasta situarse en torno al 0,9% del PIB en 2026, siempre que se excluyan los impactos generados por catástrofes naturales. En caso contrario, tras considerar estos efectos, el superávit se reduciría a aproximadamente el 0,4%.

Respecto a la deuda pública, la ratio de deuda sobre el PIB finalizó el año 2025 en un 100,7%, cifra que resulta inferior al 101,4% previsto en el plan fiscal para ese mismo año. Para 2026, se estima que esta ratio de deuda se reducirá hasta situarse en el 99,3% del PIB, lo que supone bajar del umbral del 100% del PIB por primera vez desde 2019, anticipando así la meta establecida para el cierre de la legislatura actual.

Previsión del PIB para 2026

Por lo que respecta a las perspectivas económicas, el informe mantiene sin introducir cambios la previsión de crecimiento real del Producto Interior Bruto (PIB) para el año 2026, fijándola en un 2,2%. Esta estimación se mantiene constante a pesar de las tensiones internacionales derivadas del conflicto en Irán, reflejando una postura alineada con el consenso que manejan tanto los analistas públicos como los privados.

El Ministerio de Economía señaló que las posibles repercusiones del conflicto en Oriente Próximo sobre el PIB podrían conllevar una reducción del crecimiento situada entre una y cuatro décimas, dependiendo especialmente de la duración y el posible escenario final del conflicto. Por esta razón, las autoridades han optado por posponer una revisión definitiva de la previsión hasta que las circunstancias de esta situación geopolítica se aclaren con mayor certeza.

No obstante, se realizó una actualización mecánica del deflactor del PIB para incorporar los datos más recientes correspondientes al cierre del ejercicio 2025. En consecuencia, este indicador se revisó al alza, pasando del 2,1% inicialmente previsto al 3,1% para 2026, debido principalmente al efecto estadístico derivado del ejercicio pasado, cuyo deflactor promedio se situó en el 2,9% en lugar del 2,6% que se había previsto originalmente.

Economía justificó esta revisión señalando la sorpresa que supusieron los datos finales al alza del año 2025, aunque aclaró que las variables reales relacionadas con el crecimiento no se actualizaron en esta ocasión, limitándose el ajuste al componente deflactor.

Finalmente, se recordó que España cerró el año 2025 con un crecimiento del PIB del 2,8%, un avance económico que fue impulsado fundamentalmente por la demanda interna y por la fortaleza demostrada por el mercado laboral. Los datos correspondientes al primer trimestre de 2026 confirman esta tendencia positiva, registrando un crecimiento intertrimestral del 0,6%, lo que aporta indicios claros de continuidad en la recuperación económica.


Fuente:

www.nuevatribuna.es

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