España aumenta compras de gas procedente de Rusia tras las perturbaciones en las rutas de suministro asociadas a la escalada en Oriente Próximo y al bloqueo del Estrecho de Ormuz. El movimiento de los operadores energéticos se produce a pocos meses de la entrada en vigor de un veto total europeo sobre las importaciones rusas previsto para 2027.
El incremento quedó reflejado en el último boletín estadístico del sector: las importaciones desde Rusia aumentaron un 42% en el primer semestre del año, hasta alcanzar 37.172 gigavatios hora (GWh). Esa cifra aparece en el Boletín Estadístico de Hidrocarburos de la CORES, publicado este lunes, que recoge los flujos de suministro y las variaciones respecto a periodos anteriores.
La publicación de CORES sitúa el aumento en el contexto de cambios en las rutas comerciales y de la búsqueda de fuentes alternativas por parte de los operadores para garantizar el abastecimiento a corto plazo. El recurso a cargamentos desde Rusia contrasta con las medidas restrictivas comunitarias que culminarán en el veto total anunciado por la Unión Europea en 2027, cuestión que condiciona la planificación energética de los próximos meses.
Los datos del primer semestre muestran un comportamiento transitorio en los patrones de importación: la intensificación de las compras rusas responde a la combinación de tensiones geopolíticas y a las necesidades inmediatas del mercado energético nacional. La evolución de estos flujos será determinante para evaluar la capacidad de ajuste ante la entrada en vigor del veto y para medir el impacto en la logística de suministro y en los contratos a medio plazo.
Las cifras completas y la serie histórica de los intercambios de hidrocarburos están accesibles en el informe de CORES. El registro estadístico servirá como referencia para las decisiones que adopten operadores y autoridades en los próximos meses, a medida que avance la transición regulatoria marcada por la Unión Europea.




