La predicción sobre el riesgo de incendios forestales ha excluido tradicionalmente una de las principales variables para la expansión del fuego: la humedad del combustible. El modelo se basaba, principalmente, en factores como las temperaturas, el viento o las precipitaciones. Hasta ahora. La Agencia Estatal … de Meteorología (Aemet) ha creado un nuevo algoritmo que aplicará a partir de este año y que calcula también el agua contenida por la vegetación. Ningún otro país ha desarrollado un modelo similar.
Los dispositivos de lucha contra incendios llevan años reclamando una mejora en la predicción del riesgo de incendios. En un país como España, año tras año, desde la primera subida de temperaturas de mayo, el índice pintaba en alerta máxima buena parte de la Península y complicaba la toma de decisiones de los servicios de extinción. Era un situación que no necesariamente se corresponde con la realidad si, a pesar del calor, la vegetación retiene agua todavía y no arde.
«Se queda corto», ha explicado Ramiro Romero, jefe de Aplicaciones Agrícolas e Hidrológicas en Aemet, sobre el índice utilizado hasta ahora, el Fire Weather Index (FWI) canadiense. «No tiene en cuenta la humedad del combustible vivo, que es la que guía el incendio».
Para incorporar esta variable era necesario hacer mediciones in situ: acudir al campo, pesar la vegetación, secarla, volver a pesarla, aplicar el cálculo del agua contenida. Sin embargo, la Aemet ha creado un algoritmo que cruza datos disponibles como el tipo de suelo, el índice de vegetación y el contenido de humedad del suelo que es capaz de dar una buena aproximación.
Al sumar el cálculo al resto de variables tradicionales, el resultado es el índice IPIF (Índice de Peligro de Incendios Forestales), capaz de igualar la predicción de incendios del modelo canadiense, con un 80% de aciertos, y a la vez reducir las falsas alarmas. Si el FWI tenían un tasa de falsa alarma del 26-27%, el IPIF la reduce al 18%.
«El IPIF acota mejor las zonas donde realmente se pueden producir estos incendios más graves», ha explicado el portavoz de Aemet, Rubén del Campo. Además, mejora la resolución espacial, que pasa de 5 kilómetros a 1 kilómetro, añade una nueva categoría de riesgo y actualiza el periodo de referencia.
No obstante, la Aemet seguirá proporcionando ambos modelos a los servicios de extinción.
Fuente:
www.abc.es



