Naftali Bennett y Yair Lapid, dos ex primeros ministros de Israel, anunciaron la fusión de sus partidos, creando una nueva entidad política que podría superar en intención de voto a la del Likud de Benjamin Netanyahu en las próximas elecciones. El partido, llamado Juntos, estará liderado por Bennett, un halcón político y antiguo defensor de los colonos que se ha ido acercando al centro, especialmente en cuestiones internas. Aunque abandonó la política tras perder frente a Netanyahu en 2022, es el rival más fuerte del actual primer ministro, según las encuestas semanales.
Lapid, centrista cuya base se encuentra en un Tel Aviv secular, lidera actualmente la oposición a través de su partido Yesh Atid. Ambos encabezaron previamente un gobierno amplio que logró desbancar a Netanyahu, pero que apenas duró algo más de un año antes de perder frente a él en 2022.
Netanyahu formó entonces el gobierno más derechista y religioso de la historia del país, que ha impulsado políticas de corte populista que sus detractores califican de divisivas y antidemocráticas.
Las encuestas del pasado fin de semana situaban a Bennett en empate técnico con Netanyahu. Si suma los escaños previstos de Lapid, podrían desalojarle del poder
Un comunicado conjunto de Bennett y Lapid señaló que anunciaban “el primer paso en el proceso de sanación del Estado de Israel: la fusión del partido Yesh Atid y el partido Bennett 2026 en una formación unificada liderada por el ex primer ministro Naftali Bennett”.
“Este movimiento une al ‘bloque reformista’, pone fin a las luchas internas y permite concentrar todos los esfuerzos en lograr una victoria decisiva en las próximas elecciones y en conducir a Israel hacia la reforma necesaria”, según el comunicado. En su anterior acuerdo, ambos se alternaron como primer ministro. El nuevo pacto no contempla esa fórmula.
Las encuestas del pasado fin de semana situaban a Bennett en empate técnico con Netanyahu. Si suma los escaños previstos de Lapid, podrían constituir el partido más grande, lo que les daría la iniciativa para formar el próximo gobierno. Los sondeos mostraban al bloque opositor —excluyendo a los árabes israelíes— con 60 o 61 escaños de un total de 120, justo lo necesario para formar coalición.
Netanyahu, de 76 años y el primer ministro más longevo del país, sigue calibrando cuándo convocar las elecciones, que deben celebrarse antes de finales de octubre.
El país afronta importantes desafíos, tanto externos como internos. Tras el ataque de Hamás respaldado por Irán en octubre de 2023, que causó centenares de muertos y secuestrados, Israel lanzó una larga y brutal guerra en Gaza que ha dejado decenas de miles de muertos. También ha estado en conflicto con Irán y con Hezbolá en Líbano. La cuestión es cuándo pasar de la guerra a la diplomacia.
Netanyahu también se enfrenta al debate sobre si los hombres ultraortodoxos deben realizar el servicio militar. El Tribunal Supremo sostiene que deben hacerlo, pero sus socios de coalición religiosos aseguran que no formarán parte de ningún gobierno que apruebe una ley en ese sentido.
Los conflictos recientes han obligado a otros israelíes a cumplir cientos de días de servicio como reservistas, con un gran coste social y económico, mientras que la mayoría de la población considera que los ultraortodoxos deben servir y contribuir a la defensa del país.
Bennett y Lapid apoyan esa conscripción y, según las encuestas, no necesitarían a los partidos ultraortodoxos para formar gobierno. No obstante, aplicar una ley así será complicado, ya que cientos de miles de israelíes religiosos prometen oponerse.
Un 38% de los israelíes cree que el país se ha fortalecido por el conflicto con Irán, pero un tercio opina que se ha debilitado
Netanyahu, que está siendo juzgado por corrupción, prevé centrar su campaña en su larga experiencia y en su estrecha relación y colaboración con el presidente estadounidense Donald Trump, como demuestra su acción conjunta frente a Irán.
Sin embargo, esa guerra, aunque inicialmente contó con amplio respaldo, no ha evolucionado como se esperaba y la opinión pública israelí empieza a mostrar fatiga y desilusión.
Según una nueva encuesta, alrededor de la mitad de los israelíes cree que Irán se ha debilitado tras la reciente campaña, mientras que casi un tercio no percibe cambios y un 15% considera que se ha fortalecido. Las valoraciones sobre la posición de Israel están igualmente divididas: un 38% cree que el país se ha fortalecido, mientras que aproximadamente un tercio piensa que se ha debilitado.
Por motivos de seguridad
Nuevo aplazamiento del juicio por corrupción contra Netanyahu
La comparecencia del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en el juicio que enfrenta por corrupción fue cancelada nuevamente este lunes por motivos de seguridad, según informaron medios locales.
El testimonio del mandatario, cuya reanudación estaba prevista tras una pausa de dos meses vinculada a la guerra con Irán, fue suspendido apenas una hora antes de su inicio ante las preocupaciones de seguridad planteadas por el abogado del mandatario, Amit Hadad, según informaron los medios israelíes Canal 12 y Ynet.
Por el momento, recogen estos medios, no se ha informado sobre una nueva fecha para la reanudación de su testimonio.
Fuente:
www.lavanguardia.com



