Es más que probable que el collar cremallera de Van Cleef & Arpels, creado en 1938 como un desafío técnico inspirado en las cazadoras de los aviadores, nunca se hubiera cruzado con el biombo de papel de oro que firmó en 1906 Karl Beitel para el grupo Wiener Werkstätte, con evidentes aires japoneses que influenciaron el modernismo vienés.
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Fuente:
elpais.com



