Remontada y goleada que terminó inclinando el partido a favor del Atlético. Un encuentro que se decidió tras un penalti cometido por Ochieng, convertido por Grimaldo, y que más tarde sentenciaron David y Giuliano para cerrar la victoria rojiblanca.
El primer tanto llegó desde los once metros después de la infracción de Ochieng, una acción que abrió el marcador y marcó el ritmo del encuentro. Grimaldo asumió la responsabilidad y transformó la pena máxima, poniendo por delante al conjunto visitante y obligando a la Real Sociedad a modificar su planteamiento en busca de la reacción.
Tras el penalti, el partido se volvió más abierto y el dominio territorial del Atlético se tradujo en ocasiones que terminaron concretándose con goles de David y Giuliano. La Real Sociedad intentó recomponerse, pero no encontró la profundidad necesaria para inquietar la portería rival y acabó cediendo terreno en momentos clave.
En el contexto de la LaLiga, el resultado refuerza la imagen de un equipo capaz de cerrar los partidos una vez que toma la iniciativa. La victoria no solo refleja la efectividad en el momento decisivo —con la pena máxima aprovechada por Grimaldo— sino también la capacidad ofensiva para ampliar la diferencia con los tantos de David y Giuliano. Para la Real Sociedad queda la necesidad de ajustar respuestas defensivas y ofensivas de cara a sus próximos compromisos en la competición.




