Grande-Marlaska defiende la gestión de la crisis
La postura de Italia
Marruecos, socio fundamental
Medidas adoptadas
Críticas de 22 países a España
Respaldo a España
Los ministros de Interior de la UE se han reunido por videoconferencia de forma extraordinaria este martes, 4 de agosto, con el objetivo de adoptar una respuesta conjunta ante la crisis migratoria de Ceuta, que en los últimos días ha dejado entrever fracturas entre los socios, con Italia encabezando la postura más radical de excluir a España de forma temporal del espacio europeo Schengen.
A la reunión han asistido los ministros de Interior de los países miembros, los representantes de los estados asociados al espacio Schengen (Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza), así como los representantes del Servicio Europea de Acción Exterior, Frontex, Europol y la Agencia de Asilo de la Unión Europea (AAUE).
Grande-Marlaska defiende la gestión de la crisis
Al término de la misma, el ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha comparecido ante los medios de comunicación para informar acerca de las decisiones adoptadas por los estados miembros de la UE y los asociados al espacio Schengen.
En palabras de Marlaska, “el objetivo de la reunión era poner en común cuestiones y planteamientos de presente y de futuro, dar explicaciones satisfactorias sobre lo sucedido y recabar el reconocimiento de la actuación de España ante la crisis”.
Entre las conclusiones que se han sacado de la reunión, el ministro ha alertado sobre la necesidad de vigilar la “desinformación”, así como las posibles convocatorias que se lancen por medio de las redes sociales.
La postura de Italia
Uno de los desencadenantes de esta reunión extraordinaria fue la reacción por parte del Gobierno italiano al asalto de la frontera de Ceuta por parte de decenas de miles de inmigrantes procedentes de Marruecos.
Hay que recordar que el Gobierno de Giorgia Meloni fue uno de los primeros en pronunciarse, solicitando la exclusión temporal de España del espacio europeo de libre circulación Schengen.
El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, justificó la decisión ateniéndose a los tratados europeos y la amenaza que suponen los miles de migrantes que permanezcan en Ceuta sin poder ser repatriados.

Ante esta solicitud, el ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, arremetió contra la “internacional reaccionaria” que, según él, había difundido “mentiras y falsas noticias” acerca de los hechos de Ceuta, antes incluso de que las autoridades españoles y marroquíes pudieran haber evaluado la situación.
Albares también valoró la gestión de la crisis migratoria por parte de España, en comparación con la del Gobierno italiano en el caso de Lampedusa y recordó la complejidad que suponen las fronteras de Ceuta y Melilla, al tratarse de enclaves españoles situados en territorio africano.
A este respecto, Marlaska ha asegurado, refiriéndose a Italia sin nombrarla, que “no comprendo los controles internos que se han establecido en otros países” respecto a los viajeros procedentes de España, ya que “no había riesgos de movimientos secundarios”.
Según el ministro, “desde Frontex han reconocido en la reunión que el espacio Schengen no ha estado en riesgo en ningún momento” y España “no ha establecido controles internos”.
Marlaska ha pedido a Italia que “repiense” la cuestión de los controles y los elimine.
Marruecos, socio fundamental
Respecto a la actuación de Marruecos en la crisis, el ministro del Interior español ha asegurado que “Marruecos nos ve como un socio fuerte y fiable de la Unión Europea en la lucha contra la inmigración irregular. Si no fuera así, no habrían aceptado el retorno de los inmigrantes que pasaron la frontera de Ceuta de manera irregular”.
Para el ministro español, el origen de la crisis estuvo en la actividad de las mafias de trata de personas, coordinadas por medio de las redes sociales, con el acicate de la sentencia del Supremo sobre la no devolución en caliente de quienes llegaran por vía marítima.
Respecto a la ausencia de indicios previos, Marlaska expresó su respeto por la labor del CNI y los servicios de inteligencia, pero expuso que “en ningún momento existió ningún informe ni aviso de que pudiera ocurrir no ya algo similar a lo que ocurrió, sino algo similar a lo sucedido en Ceuta en 2021. No es una censura, es una valoración, estas cosas pueden ocurrir”.
Según el ministro, ya se habían tomado medidas ante el aumento estival del número de intentos de entrada irregular y ante la posibilidad de que la sentencia del Supremo generase un efecto llamada: “en estos días anteriores hemos firmado el contrato para ampliar el centro de acogida de menores en Ceuta”.

Medidas adoptadas
Marlaska explicó también que se habían invertido 40 millones de euros en la renovación perimetral y tecnológica de la frontera de Ceuta, y otros 40 en la de Melilla, y que existe un presupuesto de seguridad de otros 100 millones de euros.
El ministro también aseguró que “ahora en Ceuta y Melilla hay un 10 % más de fuerzas de seguridad, policía y Guardia Civil, que en 2018”.
Hay que añadir que, previamente a la rueda de prensa del ministro del Interior, la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, anunció que el Gobierno habilitará una partida extraordinaria de 25 millones de euros dirigida a la ciudad autónoma de Ceuta para la atención de los menores no acompañados que entraron al enclave el pasado jueves.
Una partida que se suma a los 5,5 millones que se repartieron en la conferencia sectorial de Infancia el pasado mes de julio.
Críticas de 22 países a España
La reunión de ministros de Interior de la que ha informado Marlaska tiene su origen en la carta remitida por los líderes de 22 países europeos a la Presidencia irlandesa de la UE, al presidente del Consejo de Europa, António Costa y a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

En ella exponían el riesgo de que la reciente sentencia del Tribunal Supremo acerca de las devoluciones en caliente de migrantes llegados a nado y la regularización extraordinaria emprendida en los últimos meses por el Gobierno español pudieron generar un efecto llamada a la inmigración ilegal.
En la misiva, los responsables de los 22 exigen proteger las fronteras exteriores, combatir con mayor intensidad la inmigración irregular y revisar las políticas que pudieran incentivar los movimientos migratorios.
Respaldo a España
Pese a la postura de Italia y la carta de los 22, las instituciones europeas mandaron un mensaje de apoyo a España, tras recibir la información tanto de las autoridades de nuestro país como de las agencias europeas.
De hecho, la propia Ursula von der Leyen valoró la “rápida gestión” de las autoridades españolas, aunque reconoció la necesidad de reforzar la vigilancia en las fronteras exteriores de la UE, por medio de barreras físicas si es necesario. Una solicitud que ha cristalizado en la reunión llevada a cabo entre los ministros del Interior de los estados miembros y asociados a Schengen.
Fuente:
www.atalayar.com



