El Gobierno francés ha anunciado este miércoles el primer caso de ébola fuera del continente africano. Un médico galo que había participado en una misión humanitaria en la República Democrática del Congo ha sido diagnosticado positivo de este virus, que provoca una fiebre hemorrágica … a menudo mortal. El paciente ha sido ingresado en un hospital y puesto en cuarentena, ha indicado el Ministerio de Sanidad francés en un comunicado. En ese mismo texto, ha subrayado que el riesgo para la población europea resulta bajo, al tratarse de una enfermedad poco contagiosa.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, «sigue con gran atención esta situación», informó su gabinete. Desde el Ministerio de Sanidad, han asegurado que «hemos tomado todas las medidas de precaución, especialmente el aislamiento del paciente. Desde que llegó al territorio nacional, lo ingresamos en un hospital bajo una serie de condiciones destinadas a evitar cualquier contagio». Su estado de salud es ahora mismo estable y no ha presentado síntomas graves del virus. Tras su aislamiento, la administración intenta identificar a otras personas que estuvieron en contacto con el paciente. Les pedirán que se aíslen durante 21 días y les harán un seguimiento durante ese periodo.
El médico ingresado tiene una carga vírica «muy baja», han precisado las autoridades. «Subió a un avión comercial en Kinshasa (capital congoleña)», sin que presentara ningún síntoma, pero durante ese vuelo sintió un dolor de cabeza y «recibió atención médica de manera inmediata al aterrizar en París», han explicado. Actualmente, se encuentra en una habitación con presión negativa y equipamientos especializados para este tipo de enfermedades.
María Teresa Benítez de Lugo
Primer caso detectado en Francia
El caso de este médico no solo es el primer positivo de ébola en Europa durante la actual epidemia, sino también el primero diagnosticado en Francia en la historia del virus, descubierto en 1976 y con elevadas tasas de mortalidad. Aunque en 2014 ya habían tratado en hospitales franceses a dos enfermos de ébola, hasta ahora no habían detectado ninguno en el país vecino. Durante la epidemia de la pasada década que causó estragos en África Occidental, sí que habían detectado algunos casos en Estados Unidos y el Reino Unido.
Antes del profesional sanitario galo, Alemania ya había aceptado a finales de mayo en uno de sus hospitales al médico estadounidense Peter Stafford, que también se había contagiado en la RDC. Tanto él como su familia fueron ingresados en una unidad especial en el hospital Charité de Berlín.
Cerca de 300 muertos en África
La actual epidemia de ébola en el territorio congoleño ha infectado a más de 1.000 personas y ha acabado con la vida de 277, según datos de la Organización Mundial de la Salud. También ha afectado a Uganda, donde hubo dos muertos. La actual variante se llama Bundibugyo y no se dispone de ninguna vacuna ni tratamiento específico.
Su período de incubación varía entre dos y 21 días, aunque las personas infectadas no son contagiosas mientras no presenten síntomas. Este virus puede transmitirse de animales salvajes a humanos y también de persona a persona a través del contacto directo con fluidos corporales, con personas fallecidas por esta dolencia, así como por objetos contaminados con fluidos de individuos infectados.
No obstante, según recordaron las autoridades francesas, «el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (…) considera muy bajo el riesgo para la población europea en general». Para los europeos que viajen a zonas donde el virus «circula de manera activa», la posibilidad de contagiarse «resulta baja», según el mismo organismo. A pesar de que sus índices de mortalidad superan el 20% en el continente africano, se trata de una enfermedad relativamente poco contagiosa.
Fuente:
www.abc.es



