Rusia ha cortado los servicios de internet móvil a gran parte de la población en Moscú antes del desfile anual del 9 de mayo, que conmemora la victoria sobre la Alemania nazi. Este año, la magnitud de la celebración se ha visto drásticamente reducida debido a la persistente amenaza de ataques con drones procedentes de Ucrania.
Ante la intensificación de las restricciones, millones de moscovitas se han visto obligados a recurrir a redes privadas virtuales (VPN en sus siglas en inglés) para intentar acceder a la red. No es la primera vez que el Gobierno aísla digitalmente a sus ciudadanos; para los opositores de Vladímir Putin, esta medida es un intento deliberado de apuntalar el control interno tras cuatro años de una guerra que ha desgastado las estructuras sociales del país.
El Kremnlin asegura que la desconexión servirá para garantizar la seguridad
Desde el Kremlin se afirma que los límites a la conectividad se han introducido para garantizar la seguridad frente al elevado riesgo de incursiones aéreas ucranianas. Sin embargo, para la ciudadanía, el apagón ha complicado tareas cotidianas como los pagos electrónicos, la navegación por GPS y la comunicación básica, si bien todavía es posible realizar llamadas telefónicas en diversas zonas de la capital. Operadores rusos y entidades como Sberbank, el banco más importante del país, ya habían advertido sobre posibles interrupciones en el servicio de mensajería y datos. Incluso Yandex, el gigante tecnológico nacional, indicó que su división de taxis podría presentar fallos críticos. Los sistemas de monitoreo ya reportan problemas de conexión que se extienden más allá de Moscú, alcanzando regiones de la Rusia europea como San Petersburgo.
Cuatro años después de la invasión de Ucrania en 2022, ambos bandos se encuentran sumidos en la mayor guerra de drones de la historia. Los dispositivos de largo alcance tienen ahora como objetivo estratégico desde centros de mando hasta infraestructuras energéticas vitales, superando las “zonas de la muerte” establecidas en las líneas de frente. Este mismo martes, Ucrania alcanzó una de las mayores refinerías de petróleo de Rusia, provocando un incendio en una zona industrial de Kirishi, en la región de Leningrado, según confirmó el gobernador Aleksandr Drozdenko. Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso declaró que sus sistemas de defensa lograron destruir 289 drones ucranianos sobre diversas regiones durante la última noche, una cifra que explica el nerviosismo de las autoridades ante el desfile más importante del calendario patriótico ruso.
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