Este sábado, Raúl Ruiz celebrará su cuarenta y seis cumpleaños de una forma distinta a la imaginada. La miniferia de la Comunidad arrancó en Las Ventas con el grave percance que sufrió el banderillero al parear al sexto novillo de la tarde. … Ya había dejado un buen primer par cuando, en el segundo, expuso una barbaridad con un animal incierto. El de El Retamar le prendió con violencia dejándole una cornada que le atravesó el muslo derecho de lado a lado. La sangre acompañó su camino hasta la enfermería, mientras la plaza quedaba sobrecogida por la dureza del percance.
La intervención se prolongó hasta cerca de las diez de la noche, cuando se hizo público el parte médico. «Es una cornada que causa mucho destrozo muscular, pero afortunadamente bordea la arteria y la vena femoral», explica a ABC el doctor Máximo García Padrós, jefe del equipo médico de la plaza. Un detalle clave dentro de la gravedad, ya que la cornada, de 25 centímetros, presenta «orificio de entrada por la cara interna del muslo y salida por la externa, de lado a lado del muslo», pero está todo controlado en estas primeras horas.
El propio García Padrós confirmó que la primera intervención se realizó en la enfermería de Las Ventas, donde se llevó a cabo la reparación inicial, antes de su traslado a la clínica La Fraternidad, donde continúa ingresado para completar la recuperación. «Ahora está en la clínica, y serán los médicos allí quienes marquen los tiempos», señaló. Dentro de la dureza del percance, la evolución inicial invita al optimismo. Raúl Ruiz ha pasado la noche sin fiebre ni complicaciones, un dato especialmente positivo en este tipo de cornadas.
Un cumpleaños distinto, marcado por el dolor y la recuperación, pero también por la certeza de haber sorteado una cornada que, por su trayectoria, pudo tener consecuencias mucho más graves. Desde el hospital soplará las velas, con la vista puesta ya en la recuperación y en volver cuanto antes a los ruedos.
El percance volvió a poner sobre la mesa la dureza del oficio de los hombres de plata, muchas veces en un segundo plano, pero expuestos como pocos en la cara del toro. La entrega de Raúl Ruiz es reflejo de una profesión en la que no se negocia ni un centímetro, y donde cada gesto tiene un riesgo real.
El parte médico reza: «Herida por asta de toro con orificio de entrada en cara interna 1/3 medio muslo derecho con una trayectoria hacia fuera de 25 cm, que contusiona arteria femoral y produce destrozos en músculos aductores, vasto interno y recto anterior con orificio de salida en cara externa 1/3 medio muslo derecho. Pronostico: Grave».
Fuente:
www.abc.es



