Una veintena de programadores musicales españoles se encuentran atrapados en Mali, país que durante las últimas horas ha sufrido una serie de ataques terroristas, ya reivindicados por Al Qaeda, en una continuación de la espiral de inestabilidad que está sufriendo el país africano durante los últimos años.
La visita de los programadores españoles, que se encuentran ilesos en la capital, Bamako, se produce en el marco de una agenda cultural que combinaba el programa Vis a Vis con el festival Hola Bamako, impulsado por la embajada española y considerado uno de los principales escaparates de la música del país. Una de las afectadas es la directora del Guitar Festival, Judith Llimós. Otro es Javier Zarco, productor de grupos musicales africanos. “Estamos tranquilos. En Bamako la vida transcurre tranquila, aunque estamos confinados en el hotel”, explica Zarco en conversación con La Vanguardia.
Confinados en un hotel de Bamako a petición de la embajada española
Ha sido la embajada española la que les ha pedido que permanezcan en el interior del hotel sin salir de allí por motivos de seguridad. “En principio íbamos a salir anoche hacia Madrid pero nos dijeron que había toque de queda a las 21 horas. Estamos haciendo el festival Vis a Vis y seleccionaremos a un par de grupos musicales, que luego van a girar por España. No tengo la sensación de peligro, la ciudad parece blindada, pero creemos que, si no hay problemas, saldremos hoy de Mali”, relata Zarco.
“Estábamos durmiendo y escuchamos una explosión muy fuerte; incluso creo que las paredes del hotel temblaban”, comenta por su parte Llimós. La explosión venía de una de las zonas del aeropuerto, a unos 14 km del hotel donde están alojados. Algunos de los integrantes del grupo, en contacto permanente con la embajada española, percibieron con mayor intensidad lo ocurrido. “Hubo gente que incluso notó vibraciones en las ventanas”, apunta Llimós, mientras que otros no fueron plenamente conscientes hasta la mañana siguiente, cuando recibieron explicaciones oficiales. Según relata, fue entonces cuando “atas cabos y entiendes lo que ha pasado de verdad”, tras conocer que los ataques se habían producido en las inmediaciones de la zona del aeropuerto.
A lo largo del día posterior, ayer sábado, la delegación permaneció en el hotel siguiendo las indicaciones diplomáticas. Llimós explica que la situación se hizo más incómoda por factores como los cortes intermitentes de electricidad y las altas temperaturas: “Con 40 grados la preocupación era que fallaran los aires acondicionados o quedarnos sin batería en los móviles”. Aun así, subraya que en todo momento se han sentido acompañados y bien atendidos por la embajada.
Confían en poder abandonar el país “en las próximas horas”
En cuanto al regreso, el vuelo previsto inicialmente para la noche anterior fue cancelado debido a la situación y al toque de queda decretado. “Nos dijeron que no sabían si podríamos salir”, señala Llimós, que apunta que la prioridad ha sido mantenerse a la espera de nuevas indicaciones. Las previsiones actuales apuntan a una progresiva normalización de la operativa en el aeropuerto, y el grupo confía en poder abandonar el país “en las próximas horas”, si no se producen nuevas incidencias.
La delegación española desplazada a Bamako está formada por una veintena de programadores de festivales de toda España, entre ellos representantes de citas como La Mar de Músicas o Etnosur, además de productores especializados en música africana y miembros de instituciones culturales. El viaje incluía también un taller de periodismo migratorio dirigido a profesionales malienses y la participación de un grupo musical español en el festival. Según Llimós, el objetivo de estas iniciativas es “poner en valor la música del país y generar oportunidades reales para los artistas”, en una apuesta por mantener los vínculos culturales pese al complejo contexto que vive Malí.
La filial de Al Qaeda en el Sahel ha reivindicado una serie de ataques perpetrados este sábado en Mali. Entre ellas ofensivas contra posiciones y sedes militares y administrativas en Bamako y su periferia. También han anunciado haber tomado el control de la ciudad estratégica septentrional de Kidal.
“Algunos del grupo escucharon explosiones de madrugada, yo estaba durmiendo y no escuché nada. Hubo cierto nerviosimo y preocupación de amigos y familiares”, señala Zarco. “En mi caso tengo amigos malienses y me trasladan normalidad porque estan acostumbrados a que pase estas cosas, sobre todo en el norte. Y me quedo más con eso. Sensación de tranquilidad. Estamos en el Massaley hotel, estamos todos en el mismo. Tres estrellas, agradable y amplio”, agrega el profesional de la industria musical.
El Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM) ha explicado además en un comunicado que ha atacado las sedes del presidente, Assimi Goita; y del ministro de Defensa, Sadio Camara; y el aeropuerto internacional de Bamako. Asimismo, ha anunciado la toma de control de la ciudad de Mopti (centro), así como de la mayor parte de las posiciones militares en las poblaciones de Sévaré (centro) y Gao (norte).
Ha precisado que las operaciones en el norte del país se han realizado con la participación de sus “socios” del Frente de Liberación del Azawad (FLA), que agrupa a varias facciones nacionalistas que exigen la independencia de esa región al norte de Mali y que han reivindicado también la toma de Kidal. JNIM ha señalado que esta “victoria” es fruto de un trabajo coordinado con el FLA contra el Ejército maliense y sus aliados rusos del Cuerpo Africano, y ha expresado su voluntad de apartar a Rusia del conflicto y coordinar para construir una “relación futura equilibrada y efectiva”.
Desde 2020 Mali está gobernado por una junta militar en un contexto marcado por la inestabilidad y la grave violencia
Después de la retirada en los últimos años de las fuerzas antiterroristas francesas e internacionales de Mali, a petición de la junta golpista maliense, Rusia se involucró en la lucha contra el yihadismo en el país, primero a través del grupo privado de seguridad Wagner y, posteriormente, del Cuerpo Africano (Africa Corps), un grupo paramilitar estrechamente dirigido por el Ministerio de Defensa ruso. Los independentistas del FLA han anunciado este sábado haber lanzado una operación para expulsar al Ejército gubernamental de sus territorios y que han tomado la ciudad de Kidal.
El portavoz del FLA, Mohamed Elmaouloud Ramadane, ha sido el primero en anunciar el ataque en el norte del país a través de su página en Facebook, con un breve mensaje en el que ha dicho que “la batalla de la liberación ha comenzado” para apoderarse del la zona del Azawad, que abarca aproximadamente el 60 % del territorio del país. Pocas horas después ha informado de la toma de Kidal.
Asimismo, Ramadane ha declarado a la cadena saudí Al Arabiya que los ataques en el norte de Mali se han llevado a cabo en coordinación entre su organización y “los hermanos de JNIM pertenecientes al Azawad”. “Hoy en Azawad tenemos los mismos problemas independientemente de nuestras afiliaciones, ya que todos hemos sufrido las masacres y el desplazamiento”, ha explicado.
Por otro lado, el Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Mali ha informado en comunicados consecutivos de que “grupos armados terroristas”, sin citar sus nombres, han intentado atacar varias ciudades del país pero han sufrido “reveses inmediatos” ante la “respuesta profesional” del Ejército, que ha acabado con la “neutralización” de cientos de sus integrantes.
Desde el año 2020 Mali está gobernado por una junta militar en un contexto marcado por la inestabilidad y la grave violencia que sufre el país desde hace más de una década a causa de los secesionistas norteños, que reclaman la región del Azawad, y de grupos yihadistas afiliados al Estado Islámico y a Al Qaeda.
Fuente:
www.lavanguardia.com





