El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, ha comparecido en una rueda de prensa improvisada desde la Casa Blanca para defender el memorando de entendimiento con Irán firmado el miércoles por Donald Trump, en medio de un alud de críticas en Washington por lo que algunos republicanos consideran concesiones excesivas al régimen de los ayatolás. El republicano ha asegurado que el pacto ya está produciendo resultados positivos para el pueblo estadounidense, pues la reapertura del estrecho de Ormuz por parte de Teherán ha permitido esta noche el paso de “12,5 millones de barriles” de petróleo.
“Los precios del petróleo han bajado casi hasta los niveles que tenían antes del conflicto bélico. Los precios de la gasolina cayeron hoy por debajo de los 4 dólares por galón por primera vez desde que comenzó”, ha celebrado el vicepresidente, quien ha asegurado que EE.UU. también está cumpliendo su parte del trato: “El Comando Central ha permitido que más de una docena de barcos atraviesen nuestro bloqueo naval”.
Vance asegura que el pacto supera el acuerdo nuclear de Obama: “Los países del Golfo lo apoyan porque debilita a Irán”
Además, según Vance, el programa nuclear iraní “ha sido completamente destruido” y Teherán se ha comprometido a diluir su uranio altamente enriquecido, por lo que se ha cumplido uno de los objetivos marcados en esta campaña militar. El vicepresidente ha insistido en que EE.UU. no se ha comprometido a entregar “ni un centavo” a Irán y no hará “ninguna concesión” hasta que el régimen demuestre “que está cambiando su comportamiento”.
Sin embargo, el acuerdo firmado, que ya ha entrado en vigor, establece el levantamiento progresivo de sanciones, la liberación de activos iraníes congelados y la creación de un plan de 300.000 millones de dólares para la reconstrucción y recuperación económica de Teherán. Se trata de un salvavidas económico para el país, que ha sido duramente criticado por algunos congresistas republicanos.
Según Vance, el memorando mejora el acuerdo nuclear firmado por Barack Obama en el 2015, pues “la coalición de países del Golfo apoya lo apoya porque considera que debilita a Irán”. Además, “el acuerdo de Obama permitía el enriquecimiento de uranio; el nuestro no”, ha subrayado, y “su acuerdo les entregó más de mil millones de dólares de dinero estadounidense; este les otorga cero dólares”.
En sus declaraciones, el republicano ha lanzado también un fuerte aviso a Israel, tras las diferencias surgidas con su primer ministro, Beniamin Netanyahu, quien se desmarcó del acuerdo y dijo no estar obligado a cesar sus ataques en Líbano. “Deben respetar este proceso de paz porque es beneficioso para ellos y para toda la región”, ha dicho Vance. “Lo que a veces frustra al presidente es que parece que estamos a punto de lograr un gran avance en las negociaciones y, de repente, ocurre una gran explosión en una zona civil de Beirut y muchas personas que no tienen nada que ver con Hizbulah pierden la vida. Eso no es aceptable”.
El acuerdo con Irán establece un marco de alto el fuego para toda la región durante, al menos, 60 días. Pero EE.UU. se reserva el derecho a volver a atacar si considera que Teherán está incumpliendo su parte. “¿Están financiando el terrorismo? ¿Están facilitando ataques contra otros países? ¿Están intentando obtener centrifugadoras para reconstruir su programa nuclear? ¿Permiten la entrada de los inspectores, tal como prometieron? Todas estas cuestiones nos ayudarán a determinar si realmente han cambiado su conducta”, ha remarcado Vance.
“Seguimos teniendo una capacidad de presión económica, diplomática y militar que nadie más posee en el mundo. Si los iraníes quieren cambiar, excelente; los ayudaremos. Si no quieren cambiar, seguimos teniendo todas las cartas en la mano”, ha concluido.
El vicepresidente afirma que sigue planeando viajar a Suiza para iniciar las “negociaciones técnicas” con Irán
Aunque la firma del memorando estaba prevista inicialmente para el viernes en Suiza, finalmente se avanzó tras el esfuerzo diplomático de países mediadores como Pakistán, lo que ha permitido reabrir antes el estrecho de Ormuz y no postergar el impacto económico del cierre de esta vía marítima.
Preguntado por si todavía tenía previsto viajar allí para reunirse reunirse con el presidente del parlamento iraní, Mohammad Ghalibaf, Vance ha respondido que ”el plan es ir a Suiza; no sé exactamente cuándo”, y ha añadido: “Creemos que estas negociaciones técnicas comenzarán en algún momento de este fin de semana, ese sigue siendo el plan, pero podría cambiar”.
Fuente:
www.lavanguardia.com



