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Fran Nieto
Max vive en una ciudad llena de bullicio, nadie habla, todos están solos. Está solo, mirando un pequeño trozo de cielo sobre los bloques de pisos. Pero una mañana, su soledad se rompe cuando un pequeño pájaro azul se posa en su ventana y pronto su mundo se transforma; ¡un nuevo amigo! Pero entonces ocurre algo mágico: el pájaro deja caer una pequeña semilla que, a su vez, cambia la vida del vecindario.
Esta es una hermosa narración dirigida principalmente a niños de edades comprendidas entre cuatro y siete años. Las ilustraciones de Lydia Corry son brillantes y emotivas; sublimes y mágicas; llenas de encanto y de diversión; con una construcción brillante. El cuento es una lectura maravillosa para antes de dormir o para que los maestros lo utilicen como lectura en clase, bien sea individual o en grupo, y desde luego se trata de un libro imprescindible para atesorarlo en cualquier biblioteca escolar.
La prosa es impecable; divertida, con un toque de desafío para ampliar el vocabulario, utilizando palabras como esfumarse, grieta, aletear, diminuto, exquisito o posarse
Ofrece muchas posibilidades para hablar sobre otros libros que abarquen sus mismas temáticas, escritos llenos de valores que, como éste, enseñen a los niños la necesidad de conectar con la naturaleza en general y la naturaleza urbana en particular. Además, su lectura supone una oportunidad pintiparada para que estos desarrollen su imaginación. La prosa es impecable; divertida, con un toque de desafío para ampliar el vocabulario, utilizando palabras como esfumarse, grieta, aletear, diminuto, exquisito o posarse.
De las estupendas ilustraciones, a las que ya nos hemos referido con anterioridad, añadir que destacan sobremanera por ser muy bonitas, brillantes y coloridas, lo que sin duda dotan de vivacidad a la narración. La verdad es que encajan como un guante con la historia. Alucinas observando cómo cambian y se vuelven más brillantes a medida que avanza el desarrollo argumental y la semilla comienza a crecer para convertirse en un pedazo de arbusto de tomo y lomo.

Lo cierto es que Un pedacito de cielo tiene todo lo que uno puede buscar en un libro infantil que intente atrapar de alguna manera la atención de los lectores primerizos, y doy fe de que a los más peques de mi familia les encantó de principio a fin. La historia está bien escrita, es fácil de leer y entender, y además tiene un mensaje brillante, sutil a la vez que impactante. Max es un personaje brillante, está muy bien desarrollado, y es encomiable su fuerza, perseverancia y pasión por el éxito; y como se suele decir, con una pequeña ayuda de los amigos y vecinos, cualquier logro es más fácil de conseguir.
Nota sobre la autora: Lydia Corry se graduó del Royal College of Art en 2009. Su primera publicación fue Ocho princesas y un espejo mágico (Zephyr, 2019). Vive con su familia en Hastings. Otros títulos de la autora publicados en nuestro país son la gata Luna y yo (publicado por Coco Books) y Maravillosos magos (también publicado por Blume). Puedes encontrar a Lydia en Instagram y en su sitio web.
Source:
www.nuevatribuna.es



