Los sindicatos ultiman los preparativos para convocar una huelga general en las primeras semanas de noviembre en protesta por la crisis de vivienda en España, aunque todavía no han fijado la fecha concreta. En los encuentros recientes participaron colectivos y centrales que han liderado la movilización desde la acampada en la Puerta del Sol; entre ellos, Sindicato de Inquilinas, CGT, CO.BAS y Solidaridad Obrera. La decisión de CC OO y UGT de sumarse al paro refuerza una convocatoria que ya concentra la atención pública.
La movilización surgió en reacción al desahucio de Maricarmen y a manifestaciones masivas en Madrid que han elevado la presión social sobre el acceso a la vivienda. Las organizaciones han señalado la necesidad de coordinar acciones entre sindicatos, plataformas de inquilinos y movimientos sociales para dar una respuesta conjunta; pese a ello, las reuniones de los últimos días no acabaron con un acuerdo sobre el día exacto del paro, ni sobre detalles del alcance territorial y sectorial.
El anuncio ha provocado la reacción de la patronal y de sectores conservadores, que han censurado la convocatoria y advertido sobre sus efectos en la actividad económica. La principal organización empresarial, CEOE, ha expresado su rechazo, mientras que responsables políticos de la derecha han cuestionado el momento elegido para la movilización. Al mismo tiempo, las dos grandes centrales sindicales han reiterado que la huelga responde a problemas estructurales del mercado de la vivienda y que su objetivo es presionar por medidas que faciliten el acceso y la protección de los hogares.
Queda por definir el día exacto y los detalles logísticos del paro, que los sindicatos han señalado que anunciarán en los próximos días. La participación de CC OO y de UGT otorga mayor peso a la convocatoria y aumenta la expectativa sobre su capacidad para condicionar la agenda política nacional en las semanas previas a noviembre.




