Tras un mes de silencio pública, Pedro Sánchez reapareció en una entrevista y anunció que el Rey irá a Ceuta «en cuanto se den las condiciones». El jefe del Ejecutivo utilizó la conversación para situar la visita real como una medida que deberá activarse cuando la situación sobre el terreno permita garantizar seguridad y normalidad, sin fijar plazos concretos.
Desde La Moncloa se confirmó que el encuentro semanal entre el presidente y el Rey se prolongó durante tres horas; la comunicación oficial no detalló el contenido de la reunión. En la entrevista, realizada en Cadena SER, Sánchez recordó que el asunto de Ceuta ya ha sido abordado en citas previas entre ambos responsables.
El presidente situó la gestión de la crisis en tres planos: humanitario, social y político. Durante la intervención subrayó la cooperación inmediata con Marruecos como un factor relevante en las labores de contención y respuesta, y defendió las decisiones adoptadas por el gabinete para atender a las personas afectadas y restablecer el orden público.
La confirmación de una futura visita del Rey aparece en medio de una situación que continúa acaparando la agenda del Gobierno. La intención expresada por Sánchez busca transmitir que hay una hoja de ruta para la normalización pero deja claro que la concreción del desplazamiento real dependerá de la evolución de las condiciones sobre el terreno y de las garantías necesarias para su desarrollo. Mientras tanto, la crisis permanece como eje central de la actividad gubernamental y de las relaciones con los actores implicados.




