InicioNoticiasRodeado de países hostiles, Lula teme la injerencia desde Washington a Buenos...

Rodeado de países hostiles, Lula teme la injerencia desde Washington a Buenos Aires

Publicado:

Rodeado de adversarios, gobiernos de la nueva derecha latinoamericana coordinados desde Washington, el veterano líder de la izquierda brasileña y presidente del país, Luiz Inácio Lula da Silva,  se encuentra solo ante el peligro a solo dos meses de las elecciones. 

Lula mantiene una estrecha ventaja de cinco o seis puntos sobre su probable rival, Flávio Bolsonaro, el hijo del expresidente, actualmente en prisión domiciliaria por su apoyo a un intento de golpe de Estado contra Lula en 2022. Pero Flávio —cuya campaña ha sido lastrada por una serie de escándalos— cuenta con el apoyo hemisférico en un momento de fuerza creciente de la derecha latinoamericana.

“Después del desastre de Irán, las elecciones en Brasil serán la gran prueba para la política estadounidense de recuperar el hemisferio”, dijo un diplomático próximo al equipo de Lula durante una entrevista la semana pasada en Brasilia. “Lo tienen todo organizado. Ganaron en Colombia, Perú, Argentina, Honduras. Y la joya de la corona es Brasil”.

Para el secretario de Estado Marco Rubio “la joya de la corona sería Brasil”

Bajo la dirección de Lula, los pesos pesados del Partido de los Trabajadores (PT) y sus aliados en el gobierno ya hacen los preparativos para blindarse ante la injerencia en el proceso electoral, diseñada en  Washington, con la colaboración de aliados regionales como Javier Milei y, con toda seguridad, el flamante presidente electo colombiano, Abelardo de la Espriella. 

Milei compareció en la inauguración de la candidatura de Flavio Bolsonaro en Sao Paulo la semana pasada junto con un avatar -creado por inteligencia artificial- de Jair Bolsonaro, cuya participación pública en la campaña electoral está prohibida.

Tras la batería de  aranceles anunciada por la administración Trump la semana pasada, el Gobierno de Lula teme que Marco Rubio, el secretario de Estado de EE. UU., anuncie más sanciones contra funcionarios y jueces brasileños. El superjuez Alexandre de Moraes, que condenó a Bolsonaro padre a 27 años de cárcel, vuelve a ser  un blanco, según fuentes en Brasilia del diario O Globo.

A finales del año pasado, Rubio -cuya base de poder se encuentra en los lobbies ultraconservadores latinoamericanos de Miami- acusó a Lula y de Moraes de llevar a cabo una “caza de brujas” contra Bolsonaro. La semana pasada, responsabilizó el “ego” de Lula por la decisión estadounidense de anunciar aranceles del 25% contra exportaciones brasileñas.

Lula intentará explotar lo que considera una divergencia entre Rubio y Trump.  Tras el primer rifirrafe el año pasado, Lula y Trump se reconciliaron. El gobierno brasileño cree que Rubio está detrás de la nueva ofensiva. “Trump nos permitió neutralizar un poco la acción de Rubio el año pasado. Con Trump arreglamos sacar a los jueces de la Ley Magnitsky, por el momento…”, dijo el diplomático.

Por eso, la Cancillería brasileña ha centrado su contraataque en Rubio, calificando sus comentarios sobre Lula como “groseros”. La estrecha relación de Rubio con los hermanos Bolsonaro —Flávio y su hermano Eduardo, afincado en Texas— se considera un factor electoral favorable a  Lula. “A veces algunas cosas que hacemos son casi una invitación para que Rubio escale su discurso”, ironizó el diplomático. La cancillería denegó la entrada en Brasil de dos funcionarios del Departamento del Estado que pretendían reunirse con Flávio Bolsonaro, ya que “fueron enviados para interferir en las elecciones”, dijo Lula el jueves.

Brasil denegó la entrada a dos funcionarios de EE.UU. que querían reunirse con Flávio

Lula intentará explotar el hecho de que Trump y Rubio “no compartan la misma agenda”, dijo Thiago Rodrigues, experto en relaciones exteriores próximo al Gobierno, de la Universidad Federal Fluminense. “Rubio es mucho más ideológico y solo interesado en América Latina. Es el canciller más parroquial que ha tenido Estados Unidos. Su proyecto personal es la conversión de América Latina en una región de derecha, o extrema derecha”. Trump, en cambio, “querrá negociar”. Brasil ofrecerá, como monedas de cambio, acceso a las tierras raras y otros minerales estratégicos, así como modificaciones al sistema Pix de pagos público brasileño que EE. UU. considera una amenaza al negocio de Visa, American Express y Mastercard.

Con la excepción de Argentina,  los asesores de Lula no temen  acciones de otros aliados latinoamericanos del bolsonarismo. “Salvo Milei,  no van a arriesgar el impacto de tener a Lula en un posible nuevo mandato, porque dependen mucho de los proyectos bioceánicos (ruta de integración de América del Sur que conecta los océanos Atlántico y Pacífico)”, dijo una fuente próxima al gobierno en Brasilia. 

Al igual que Rubio, Milei puede hacer más daño que bien a la campaña de Bolsonaro. Los ataques en redes sociales del presidente argentino contra Lula (“presidiario”) y de Moraes (“basura”) —44 en solo tres días— pueden haber azuzado aún más el instinto antiargentino en la opinión pública brasileña. Según un estudio de actividad en redes de Ativaweb Datalab, el 84% de las reacciones de brasileños en redes fueron negativas. 

Tampoco ayuda la animadversión brasileña a la selección argentina de futbol. “Derrotada y con mala actuación, la selección argentina empaña la imagen de Milei”, afirmó el historiador Elio Gaspari en el diario Folha de Sao  Paulo. “Para Flávio, habría sido mejor que Milei se hubiera quedado en Buenos Aires”.

Lo que sí genera inquietud dentro de las paredes del aún futurista Palacio de Planalto de Brasilia —obra de Oscar Niemeyer de 1958 que fue saqueada en la rebelión bolsonarista de 2023— es la probable injerencia de la derecha extranjera en redes sociales, impulsada por la inteligencia artificial. “Nuestro Tribunal Superior Electoral tiene mucha experiencia, pero es un universo donde hay que temer todo, porque no hay control sobre cómo estos conjuntos de mensajes desatados automáticamente pueden moldear la opinión pública”, dijo el diplomático.

Palacio del Planalto, sede de gobienro en BrasiliaANDY ROBINSON

 “Son  ataques transfronterizos que se pueden lanzar desde Estados Unidos. Creo que tendremos que  aprender de  la experiencia colombiana”, se lamentó. El saliente presidente colombiano, Gustavo Petro, ha denunciado que los lobbies de apoyo a Abelardo de la Espriella en Miami costearon las campañas en redes sociales activadas por “bots” (algoritmos) que resultaron decisivas para la victoria del candidato de la derecha en las elecciones del pasado 21 de junio.


Fuente:

www.lavanguardia.com

Artículos relacionados

Publicidadspot_img

Artículos recientes

spot_img