La mala dentición de los británicos es poco más que un lugar común, pero precisamente como lugar común tiene algo de verdad. Desde Austin Powers hasta The Simpsons, las bromas sobre la inarmónica dentadura del británico medio (Nikki Glaser comparaba los dientes ingleses con las Spice Girls: “Todos son de colores diferentes y cada uno va por libre”) son numerosas. Pero la realidad es que si los británicos tienen un problema de dentición no es tanto su culpa como la de su sistema sanitario. La falta de dentistas genera unas listas de espera que hacen que 28 millones de británicos no hayan acudido al odontólogo del Servicio Nacional de Salud (NHS) ni una sola vez en los últimos dos años.
Por es motivo, y en plena época de endurecimiento de las medidas antiinmigración por parte del Gobierno laborista de Starmer, el El NHS ha anunciado que contratará a casi 5.000 dentistas extranjeros hasta 2029 para cubrir las vacantes en lo que califican de “desiertos dentales”: lugares sin cobertura odontológica pública. Un requisito para los dentistas que se afinquen en territorio británico será colegiarse en el Reino Unido.
El anuncio ya ha causado una nueva lista de espera: la de aspirantes a esas plazas. Explica The Times que los extranjeros que quieran ejercer la odontología en el Reino Unido deben superar dos exámenes para poder ejercer. No obstante, ahora mismo Reino Unido también carece de examinadores suficientes para atender a todos los candidatos. Con la reforma para traer más dentistas también se aumentarán las plazas de examen, que se multiplicarán por diez.
Esperan evitar así lo que denunciaba Neil Carmichael, presidente ejecutivo de la Asociación de Grupos Dentales: “El verano pasado denunciamos que dentistas formados en el extranjero estaban trabajando en McDonald’s dando la vuelta a hamburguesas porque no podían inscribirse en los exámenes de odontología”.
Eddie Crouch, presidente de la British Dental Association, defendió también en The Times, que en última instancia, da igual que un dentista se forme en Mánchester o en Bombay. No lograremos retener talento dentro de un sistema del NHS fallido e infrafinanciado sin un cambio real”. Una reflexión que, tal vez, pueda extrapolarse a otras profesiones y sectores.
Source:
www.lavanguardia.com




