Llamamiento a la retirada de EE.UU. en la guerra contra Irán
La guerra entre Estados Unidos e Israel vs Irán
El rol diplomático de Omán en la crisis
La posición de Omán y las repercusiones regionales
Llamamiento a la retirada de EE.UU. en la guerra contra Irán
El ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, ha exigido a los aliados y socios de Estados Unidos que actúen para sacar a este país de su creciente involucramiento en el conflicto con Irán. Definió la guerra como un error de cálculo “ilegal” que ya genera graves consecuencias en toda la región.
Albusaidi sostuvo que Estados Unidos se ha comprometido en una confrontación que no le corresponde y que no podrá ganar. Este planteamiento fue reiterado también en un artículo de opinión publicado en The Economist, bajo el título “Los amigos de Estados Unidos deben ayudar a sacarlo de una guerra ilegal”. En él, el ministro opina que Washington ha cedido el control de su política exterior a Israel al verse arrastrado a un enfrentamiento ajeno.
El diplomático omaní alertó sobre el peligro de una “guerra interminable” y exhortó a los países del Golfo, las naciones europeas y otros aliados estadounidenses a presionar para frenar la escalada y retomar el diálogo diplomático cuanto antes.
La guerra entre Estados Unidos e Israel vs Irán
La confrontación iniciada con ataques conjuntos el 28 de febrero de 2026 entre Estados Unidos, Israel e Irán ha cumplido ya cuatro semanas. Las represalias iraníes han afectado gravemente la infraestructura energética del Golfo, incluyendo ataques recientes contra el complejo de gas natural licuado Ras Laffan en Qatar. Además, Teherán conserva el control del estratégico estrecho de Ormuz, agravando la mayor crisis energética global en cuatro décadas.
Los ataques misilísticos y con drones de Irán contra estados del Golfo que alojan bases militares estadounidenses —como Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Qatar— fueron calificados por Albusaidi como una respuesta “inevitable, aunque profundamente lamentable”, ante lo que definió como una guerra “diseñada explícitamente para acabar” con la República Islámica.
“Probablemente era la única opción racional disponible para los líderes iraníes”, afirmó, aunque subrayó que esta escalada sigue siendo evitable y acarrea graves consecuencias si no se maneja con prudencia.

El rol diplomático de Omán en la crisis
Albusaidi basa sus declaraciones en el papel activo que ha tenido Omán en la diplomacia previa al estallido bélico. El país fue escenario de varias rondas de negociaciones nucleares indirectas entre Estados Unidos e Irán en los meses anteriores al conflicto.
Mascate, como sede neutra, acogió a las delegaciones de ambas potencias en conversaciones que, según el ministro, estuvieron muy cerca de culminar con un acuerdo decisivo en dos ocasiones. La ronda final, desarrollada en febrero, fue considerada la más prometedora hasta ese momento, pero fue truncada por un ataque militar sorpresa que paralizó el proceso en su momento más avanzado.
Este rol mediador de Omán se sustenta en su histórica función como canal discreto entre Washington y Teherán, con experiencias previas en el intercambio de prisioneros y negociaciones sobre temas nucleares. La intervención de Albusaidi vuelve a situar a su país como un posible facilitador para la futura desescalada del conflicto.
La posición de Omán y las repercusiones regionales
La relevancia de la intervención del ministro omaní radica también en que Omán ha mantenido relaciones diplomáticas abiertas tanto con Estados Unidos como con Irán durante toda la crisis, sin involucrarse directamente en los combates.
En su artículo, Albusaidi rechaza que la guerra sirva a los intereses estadounidenses, enfatizando que “esta no es la guerra de Estados Unidos, y no existe ningún escenario probable en el que tanto Israel como Estados Unidos obtengan lo que desean”. Además, destacó el impacto económico negativo para las economías del Golfo, muy dependientes de sectores como el turismo, la aviación, el deporte y la tecnología.
El momento de la publicación coincide con esfuerzos de coordinación árabe a alto nivel, reflejados en recientes encuentros como la cumbre entre Emiratos Árabes Unidos y Jordania, así como un acercamiento entre Irak y Teherán en materia petrolera, con la intención clara de contener la expansión del conflicto.
Los líderes regionales han insistido en que no forman parte de la campaña estadounidense-israelí, una postura que Albusaidi ha respaldado tajantemente en sus declaraciones.
Source:
www.atalayar.com




