A mediados de diciembre, el cineasta Rob Reiner y su esposa, la fotógrafa Michele Singer Reiner, fueron asesinados en su casa de Los Ángeles, California. Desde el primer día, el único sospechoso, detenido y acusado por la muerte del matrimonio es su hijo menor, Nick Reiner. Tras declararse no culpable y en prisión a la espera de juicio por dos asesinatos en primer grado, ahora el hombre, de 32 años, ha pedido acceso a un fondo familiar, un fideicomiso, establecido a su nombre por sus padres hace décadas para así poder financiar su defensa legal y sus gastos de comida e higiene en el economato de la cárcel.
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Fuente:
elpais.com



