Líder africano en clima empresarial
¿Por qué elegir Marruecos?
Avances concretos y cifras récord
Desafíos y perspectivas de mejora
Por primera vez, Marruecos encabeza la clasificación general de los países africanos, con una puntuación global de 3,9 sobre 5 en el informe anual del Consejo Francés de Inversores en África (CIAN). Marruecos precede a Mauricio (3,4), Uganda (3,3), Argelia y Sudáfrica (3,2 cada uno).
De acuerdo con este Barómetro del clima empresarial, que se elabora a partir de una encuesta a cientos de líderes empresariales extranjeros y locales en todo el continente, Marruecos avanza en los indicadores económicos, liderando la escena africana en materia del clima de negocios gracias a las oportunidades que brinda a los inversores respaldadas por la estabilidad política, la ubicación estratégica, el desarrollo de infraestructura y las reformas económicas en curso.
Los resultados de la encuesta señalan la importancia de seguir avanzando en eficiencia regulatoria, transparencia y preparación digital, a fin de resolver la problemática de los procedimientos aduaneros, las barreras regulatorias y la complejidad administrativa que afectan a la eficiencia y a la flexibilidad operativa.
Líder africano en clima empresarial
Esta posición es la culminación de un proceso largo de reformas y desarrollo económico que comenzó hace dos décadas.
La encuesta, que incluyó a cientos de ejecutivos de empresas locales y extranjeras, utiliza 39 criterios estándar, desde la calidad de la infraestructura hasta la eficiencia del sistema tributario, el marco jurídico y la calidad de los recursos humanos. El resultado es un Marruecos que lidera el clima de negocios en África.
En comparación con sus vecinos del Magreb, la posición de liderazgo regional de Marruecos refuerza su visión estratégica que apuesta por la estabilidad política, las grandes obras de infraestructura y la apertura comercial para atraer la inversión extranjera directa.
Por su parte, Argelia obtiene una nota global de 3,2, es decir, 0,7 puntos menos que Marruecos. Mientras que Túnez y Egipto quedan más abajo en otras clasificaciones. Este logro ha permitido a Rabat estar también por delante de Sudáfrica (3,2), economía más diversificada pero limitada por los problemas de suministro eléctrico e inseguridad.

¿Por qué elegir Marruecos?
Siendo una de las economías más dinámicas en Oriente Medio y Norte de África, Marruecos sigue ofreciendo oportunidades a los inversores del mundo que eligen el país como destino idóneo para sus proyectos, por las siguientes razones:
La estabilidad política, su ubicación estratégica y las reformas económicas en curso.
La potencia logística respaldada por los puertos de Tánger Med, Nador West Med y Dajla atlántico, con zonas industriales que transforman a Marruecos en un centro marítimo capaz de rediseñar los mapas del comercio y la energía en la región.
El desarrollo de sectores claves como el automovilístico, el aeronáutico, las energías renovables y la agroalimentación.
La nueva Carta de Inversiones, con importantes incentivos fiscales, apoyo financiero y facilidades para la repatriación de capitales y beneficios a inversores extranjeros en sectores como las energías renovables o las nuevas tecnologías.
La red de autopistas que conecta ciudades y centros industriales con una facilidad rara en el continente; así como sus carreteras nacionales bien mantenidas.
Al Boraq, el primer tren de alta velocidad de África.
La mejora en curso de los servicios públicos.
La concentración sobre la inversión cualitativa y la definición de las condiciones de asociación con el extranjero.
La digitalización de los procedimientos administrativos y fiscales.
La simplificación de los trámites para la creación de empresas.
El nivel de formación, versatilidad y productividad de los técnicos e ingenieros.
La apuesta por la energía renovable como independencia estratégica gradual.

Avances concretos y cifras récord
Los datos del CIAN han demostrado cómo los líderes empresariales sitúan a Marruecos en el quinto lugar entre los países africanos donde sus empresas obtuvieron ganancias en 2025, por delante de Guinea-Conakry, Nigeria, la República Democrática del Congo y Uganda. El 48 % de las empresas encuestadas declaran haber obtenido beneficios, el 32 % están en equilibrio y sólo el 20 % tienen déficit.
Según los resultados financieros de 2025, ocho de cada diez empresas han tenido un año sin pérdidas, un logro notable en un contexto internacional marcado por la inflación, las crecientes tasas de interés y las tensiones geopolíticas, especialmente la guerra en Oriente Medio y la crisis de Ormuz.
En este sentido, Marruecos se sitúa en la categoría más alta de las calificaciones comprendidas entre 4 y 5 sobre 5, lo que representa una ventaja competitiva importante. Unos datos que confirman que el país norteafricano es un destino estable y un caldo de cultivo para la rentabilidad.
Los sectores automotriz, aeroespacial, de agroalimentación y servicios financieros encuentran en Marruecos un clima de negocios favorable, una infraestructura eficiente y una fuerza laboral capacitada, con una calificación entre 3,1 y 3,8. De hecho, ocho de las nueve mayores compañías en el norte de África y once de las veinte mayores compañías africanas son marroquíes.
Marruecos se considera el tercer destino de capital más popular del continente detrás de Uganda y Guinea Conakry. Y para 2026, el 56 % de los ejecutivos anticipa ganancias, el 34 % espera un equilibrio y la proporción de déficits cae al 10 %.
Esta confianza refleja la resiliencia de las economías africanas y su capacidad para aprovechar las cadenas de valor regionales y los acuerdos de libre comercio. Así, los requisitos legislativos que exigen al sector de la aviación contar con una proporción cada vez mayor de combustibles sostenibles, convierten a Marruecos en un posible proveedor de energía limpia para el mercado europeo apostando por el hidrógeno verde.

Desafíos y perspectivas de mejora
A pesar del liderazgo de Marruecos en términos de clima empresarial, el país se enfrenta a una serie de desafíos operativos requieren de eficacia para ser superados. Estos retos son:
La competencia africana ascendente en Kenia, Egipto y Sudáfrica para atraer inversión, así como las reformas y la modernización de Uganda y Mauricio.
El estrés hídrico, que ejerce una presión real sobre algunos sectores.
Las asociaciones internacionales complejas que rigen el cambio hacia las industrias de defensa y la tecnología inscritos en marcos regulatorios aún en desarrollo.
Las presiones sociales internas y el aumento de gasto en salud y educación en más del 15 %.
La complejidad fiscal, especialmente para las pequeñas empresas.
Los procedimientos administrativos y aduaneros complicados, y las barreras regulatorias.
La lentitud en la concesión de las ayudas.
El problema de acceso a las divisas extranjeras.
Los retrasos en la tramitación de créditos documentarios.
Las garantías bancarias, especialmente para las pequeñas y medianas empresas, que dependen de insumos importados.
Dado que los inversores son cada vez más exigentes, para mantener su primer puesto, el país tendrá que transformar esta clasificación en una fuerza productiva sostenible, a través de:
Orientar los flujos de inversión extranjera directa (IED) más hacia sectores con un alto valor añadido.
Mejorar la oferta y la entrega de incentivos para el empleo.
Apoyar los proyectos estratégicos.
Doblar los esfuerzos de descarbonización y mejorar la gama de los ecosistemas automotriz, aeronáutico y de energías renovables.
Ajustar la formación profesional a las necesidades de las empresas, especialmente en los sectores de la digitalización y la transición energética.
Simplificar radicalmente el acceso a los incentivos para la inversión, creando una ventanilla única eficaz.
Facilitar la financiación de las importaciones, desarrollando productos financieros adaptados a las pymes.
Fuente:
www.atalayar.com



