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El presidente de la República de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, promulgó durante la noche del jueves una nueva ley que establece la prohibición tanto de la venta como de la producción del manjar francés conocido como foie gras en todo el territorio del país sudamericano, fundamentando esta medida en el argumento de que dicha práctica constituye una forma de maltrato hacia los animales.
Por su parte, Francia sostiene que el foie gras, tradicionalmente elaborado a partir de los hígados de patos y gansos que son alimentados de manera especial para este fin, representa una parte esencial y significativa de su patrimonio culinario y gastronomía nacional. Sin embargo, esta tradición se enfrenta a fuertes críticas por parte de quienes defienden los derechos de los animales, quienes condenan la práctica consistente en alimentar forzosamente a estas aves con el propósito específico de incrementar considerablemente el tamaño de sus hígados.
Conviene señalar que la producción de foie gras en Brasil es, en términos cuantitativos, sumamente reducida o prácticamente insignificante. Por esta razón, la implementación de esta prohibición afectará directamente la importación de este producto considerado de lujo y de alta gama, el cual proviene principalmente de Francia.
En el momento en que la prohibición fue aprobada por los legisladores brasileños en el mes de abril, se registró un incremento notable en la presión diplomática ejercida por representantes franceses hacia el presidente Lula, con el fin de que este último optara por vetar o rechazar el proyecto de ley, según reveló un diplomático brasileño que accedió a hablar de manera confidencial y bajo condición de anonimato.
El diplomático brasileño explicó al respecto que el argumento principal que se mantuvo desde la diplomacia francesa se basaba en que la producción de foie gras no supone, en realidad, ningún tipo de maltrato animal y que la cuestión debía ser vista desde una perspectiva cultural, entre otros motivos. Sin embargo, dejó claro que no existía ninguna posibilidad real de que el presidente vetase esta ley, teniendo en cuenta que el Congreso brasileño la había aprobado por unanimidad, reflejando así un consenso político total.
Ante estos hechos, tanto la embajada de Francia en Brasilia como la Cámara de Comercio Francia-Brasil optaron por no expresar comentarios ni pronunciarse públicamente respecto a la situación o a la promulgación de esta ley.
En el análisis del diplomático brasileño, Francia no se encuentra en condiciones de imponer exigencias o presionar a Brasil en este tipo de asuntos, punto que fue acompañado por la mención expresa a la actitud de obstrucción mantenida por Francia en relación con la aprobación de un acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, el cual fue firmado en enero después de haber sido objeto de 25 años de negociaciones continuas y complejas.
Según indicó esta misma fuente, Francia miraba con optimismo este acuerdo comercial como una oportunidad estratégica para incrementar sus exportaciones de productos como el foie gras hacia el mercado brasileño, pero la prohibición ahora aprobada pone en riesgo esas expectativas.
Tras la confirmación y aprobación definitiva de la prohibición por parte del Congreso brasileño, la asociación francesa que agrupa a los productores del sector del foie gras, conocida como CIFOG, emitió un comunicado difundido a través de su página web institucional en el que se señala que esta nueva ley brasileña atenta contra lo estipulado en el acuerdo comercial firmado entre la Unión Europea y el Mercosur.
Es importante resaltar que, aunque un informe oficial publicado por la Unión Europea en el año 2022 concluyó que el proceso de producción del foie gras cumple con las normativas y estándares establecidos en materia de bienestar animal, esta valoración ha sido cuestionada y puesta en duda por activistas brasileños dedicados a la defensa de los derechos animales, quienes no aceptan dichas conclusiones.
En palabras de Marina Lacorte, quien es responsable de campañas relacionadas con sistemas alimentarios dentro del grupo dedicado al bienestar animal World Animal Protection, “lo que constituye un ‘buen trato’ puede ser un concepto bastante relativo, ¿no? No sé exactamente a qué se refieren con ‘buen trato’, pero desde la perspectiva y el enfoque de las organizaciones dedicadas al bienestar animal, no existe ningún tipo de bienestar real”, refiriéndose específicamente a la manera en que se produce el foie gras.
Fuente:
www.nuevatribuna.es



