África: prioridad estratégica
Marruecos, principal inversor en África
Marruecos amplia su red de socios africanos
Sectores de cooperación clave
ZLECAf al servicio del comercio intraafricano
Un puente comercial entre Europa y África
La cooperación Sur-Sur se ha convertido en una de las prioridades estratégicas de Marruecos, que apuesta por la consolidación de las asociaciones africanas basada en la solidaridad, el desarrollo sostenible y la prosperidad compartida.
África: prioridad estratégica
Las asociaciones africanas permiten que Marruecos diversifique sus mercados y reduzca su dependencia comercial respecto a Europa, mediante una mayor apertura hacia África Occidental y Central.
Siendo el primer inversor africano en África Occidental y gracias a sus iniciativas africanas, Marruecos aspira convertirse en un puente logístico entre Europa, África y el Atlántico, así como en una plataforma logística líder en el continente africano.
Esta cooperación económica se fundamenta sobre el principio de lograr un desarrollo conjunto basado en la inversión productiva, la estabilidad económica y la consolidación de la confianza entre los socios africanos, con el fin de crear valor añadido a nivel local, mejorar la competitividad y la integración económica, y apoyar la estabilidad social dentro del continente.
Gracias a esta cooperación económica y comercial bilateral, los intercambios comerciales entre Marruecos y los países africanos ascendieron a unos 53.600 millones de dirhams en noviembre de 2025, frente a los 37.540 millones de dirhams en 2014, lo que supone un incremento de casi el 50 % en una sola década.
En la misma línea, la balanza comercial de Marruecos con África ha experimentado un crecimiento notable, pasando de un déficit de 3.000 millones de dirhams en 2014 a consolidar un superávit de 7.200 millones de dirhams en 2024.
Marruecos, principal inversor en África
Marruecos ocupa el quinto lugar en África en términos de inversión en varios sectores económicos africanos, especialmente en el bancario y financiero, con varios bancos marroquíes presentes en más de 20 países africanos. También hay que añadir los sectores de las energías renovables, las telecomunicaciones y los puertos como áreas importantes para las inversiones marroquíes en los países subsaharianos.
En este sentido, hay que precisar que Marruecos no se limita a invertir, sino que transfiere su experiencia a África, convirtiéndose en un socio técnico y financiero para estos países africanos con los que aspira fortalecer las relaciones económicas y avanzar en el desarrollo del continente. Prueba de ello es la iniciativa atlántica basada en la consolidación de las relaciones comerciales con los países de Occidente y del Sahel.

Según las cifras del Ministerio de Industria y Comercio, las inversiones directas marroquíes en los países del África Subsahariana ascendieron a 4.550 millones de dirhams en 2024, lo que equivale al 95 % del total de las inversiones directas marroquíes en África. Una cifra que refleja la posición avanzada del continente en las prioridades de inversión por parte de Marruecos.
De hecho, el total de las inversiones marroquíes en África representa aproximadamente el 20 % de la inversión exterior total del país y se dirigen principalmente a los países del África subsahariana.
Marruecos amplia su red de socios africanos
Dentro de esta estrategia de cooperación Sur-Sur, Marruecos sigue diversificando y ampliando su red de socios africanos, apostando por unas asociaciones estratégicas con sus aliados históricos como Senegal, el principal socio económico de Marruecos en África Occidental, que cuenta con una fuerte implantación de las empresas marroquíes gracias a los acuerdos de libre comercio que unen a ambos países.
En este contexto, Rabat despliega grandes esfuerzos para llevar a cabo una cooperacion fructífera con diversos países africanos como Sudáfrica, que es el segundo mayor socio comercial de Marruecos en el sur de África.
La política africana marroquí se basa en asociaciones económicas y cooperación multidimensional con muchos países de la profundidad africana, según las siguientes posiciones:
Mauritania: socio y eje estratégico del corredor atlántico africano y de los proyectos de autopistas marítimas del África atlántica. Este país, además, goza de un importante comercio terrestre y marítimo con Marruecos y Europa.
Nigeria: socio clave en energía y comercio regional. También coopera con Marruecos en proyectos estratégicos como el gasoducto Nigeria-Marruecos.
Costa de Marfil: es uno de los principales socios comerciales africanos del país y colabora en el desarrollo del mencionado gasoducto.
Gabón: mantiene una cooperación técnica y sanitaria y un importante intercambio en el ámbito educativo que beneficia a estudiantes gaboneses en universidades marroquíes.
Egipto: es el principal proveedor de Marruecos en el continente, con un intenso comercio bilateral de productos manufacturados.
Angola: una asociación reforzada para impulsar el comercio y estructurar corredores logísticos integrados.
Liberia: con este país, los objetivos pasan por fomentar la inversión y estimular los flujos económicos.
Comoras: igualmente, el objetivo marroquí es explorar nuevas vías de cooperación y asociaciones comerciales directas entre Rabat y Morón.
Mozambique, Togo y Cabo Verde: los tres países están unidos a Marruecos por medio de tres nuevos acuerdos de cooperación estratégica.
Ghana: una asociación centrada en la transferencia de conocimientos y la cooperación bilateral en el sector del transporte.
Etiopía y Ruanda: enfocados en el sector agrícola, especialmente a través del suministro de fertilizantes.
Kenia y Tanzania: socios en expansión logística y comercial en la zona del África Oriental.
Sectores de cooperación clave
La cooperación económica y comercial bilateral constituye uno de los principales pilares de la estrategia de Marruecos en África, poniendo el foco en el sector privado marroquí como eslabón imprescindible para fortalecer la cadena de las relaciones económicas con África.

Marruecos es, por tanto, uno de los importantes inversores del continente que se ha convertido en uno de los motores fundamentales de la integración económica entre los países del sur en sectores clave como:
Banca y finanzas, con la expansión de bancos marroquíes (Attijariwafa Bank y BMCE Bank of Africa en África Occidental y Central).
Logística y transporte a través de corredores atlánticos y puertos estratégicos.
Agricultura y agroindustria, por medio de las importantes inversiones del Grupo OCP.
Energías renovables y proyectos eléctricos.
Automoción, con la exportación de vehículos y sus componentes.
Telecomunicaciones, con una fuerte presencia de Maroc Telecom en Mali, Burkina Faso, Gabón y Mauritania.
Seguridad alimentaria africana, apoyada por Marruecos.
Infraestructuras vitales como el gasoducto Marruecos-Nigeria que atraviesa 13 países de África Occidental para impulsar el desarrollo económico.
Conectividad aérea mediante acuerdos bilaterales.
ZLECAf al servicio del comercio intraafricano
Desde su regreso a la Unión Africana en 2017, Marruecos ha intensificado su integración económica con el continente, apostando por la Zona de Libre Comercio Continental Africana (ZLECAf) como estrategia continental que busca aumentar el comercio intraafricano y reducir las barreras aduaneras.
Una vez oficializada su integración en los mecanismos preferenciales de la ZLECAf en 2025, Marruecos no sólo ha comenzado a beneficiarse de ventajas arancelarias y facilidades aduaneras dentro del acuerdo continental, sino que se considera hoy uno de los actores clave de la integración africana.
Prueba de ello es la organización del foro internacional “ZLECAf Trade Finance Summit” en Casablanca que ha contado con la participación de más de 300 empresas exportadoras africanas. De esta manera, Marruecos desempeña un papel primordial en esta estrategia continental aspirando convertirse en una potencia económica regional.
Un puente comercial entre Europa y África
La ZLECAf representa, según declaraciones del ministro de Industria y Comercio, Ryad Mezzour, el desafío de la generación actual y el compromiso firme de un país que opta por la innovación y la cooperación Sur-Sur para superar los retos que obstaculizan su implementación, como:
Las tensiones geopolíticas y de seguridad.
La insuficiencia de infraestructuras de transporte y logística.
Las disparidades económicas entre los países africanos.
Las barreras administrativas y aduaneras.
Las diferencias monetarias.
Las debilidades y la fragmentación institucionales.
La escasa conectividad entre algunos países africanos.
La heterogeneidad de las economías africanas.
La baja industrialización y competitividad.

Pese a estos retos y obstáculos, Marruecos apoya la Zona de Libre Comercio Continental Africana (ALECTA) a través de la iniciativa atlántica del Puerto de Dajla Atlántico, que desempeñará un papel fundamental en agilizar el flujo de mercancías en África.
La zona abarca un mercado continental de más de 1.300 millones de habitantes, con recursos naturales abundantes y representa uno de los instrumentos clave de la ambiciosa hoja de ruta de la Agenda 2063 para fortalecer la cooperación económica, política y social entre los estados africanos, desarrollar las cadenas de valor africanas y atraer inversiones extranjeras.
Fuente:
www.atalayar.com



