A la extrema derecha francesa nunca le han sido fáciles las elecciones municipales, pero su fuerte empuje a nivel nacional en los últimos años ya se está notado también en los consistorios. En la primera vuelta de los comicios locales, celebrada el domingo, el Reagrupamiento Nacional (RN, el partido de Le Pen) y sus aliados han ganado aún más vigor en el arco mediterráneo, un territorio siempre cómodo para ellos, lo que se suma a su implantación creciente en la Francia rural y en algunos enclaves del norte postindustrial.
Louis Aliot, vicepresidente del RN, se mantiene como alcalde de Perpiñán, puesto que ocupa desde el 2020, al superar el 50% de votos en el primer turno. El partido ultraderechista obtuvo la primera plaza en otras localidades importantes del sur como Carcasona, Montauban, Nîmes, Orange, Agde, Fréjus y Toulon. Esta última es un puerto con gran presencia de militares. En Béziers, fue reelegido, con un contundente 65% de votos, Robert Ménard, fundador de Reporteros sin Fronteras, que en el 2014 llegó al poder apoyado por el RN, aunque esta vez los de Le Pen presentaron a su propio candidato. En Niza, Éric Ciotti, expresidente de Los Republicanos, que creó un partido para aliarse con el RN hace dos años, sacó un 43% de votos y está bien situado para imponerse en el segundo turno. El candidato de Le Pen fue también primero, con gran ventaja, en Menton, en la Costa Azul, donde Louis Sarkozy, hijo del expresidente y debutante en política, debió conformarse con ser tercero al frente de una coalición de derechas.
La izquierda radical muestra vitalidad en un paisaje polarizado donde el centrismo macronista se eclipsa
El gran trofeo de la ultraderecha sería Marsella, la segunda ciudad de Francia. El candidato del RN, Franck Allisio, con el 35% de votos, pisó los talones al alcalde socialista, Benoît Payan, que apenas lo superó por dos puntos. Todo queda abierto, pues, para la segunda vuelta.
El municipio de París ofrece un contraste total para el RN. La capital siempre le ha sido muy refractaria. Su candidato, el eurodiputado Thierry Mariani, obtuvo un mísero 1,6% de votos, mientras que otra candidata de ultraderecha, Sarah Knafo, del partido aún más radical Reconquista, se llevó el 10,4% de sufragios y pasó a la segunda vuelta.
La izquierda radical, representada por La Francia Insumisa (LFI), de Jean-Luc Mélenchon, ha vuelto a demostrar su vitalidad en ciudades con alta densidad de población de origen inmigrante y musulmana. Es el caso de Roubaix, donde quedó primera, y de Lille, en el norte, así como de varios suburbios populares de París. LFI también logró, por sorpresa, un excelente resultado en Toulouse, con el 27,5% de apoyo.
Los comicios locales han vuelto a poner en evidencia el declive inexorable del centro macronista, cuyas posibilidades de sobrevivir cuando el actual presidente de la República deje el Elíseo son escasas. En París ni siquiera presentó a un candidato propio. Lo hizo Pierre-Yves Bournazel, de Horizontes, el partido de centroderecha creado por el exprimer ministro Édouard Philippe, que cosechó modestro 11,3%.
El editorial de Le Figaro constataba que los años de Macron han provocado “descomposición, fragmentación y polarización. “El presidente soñaba con dinamitar el paisaje de los partidos; lo ha atomizado”, escribió el periódico conservador. “Pretendía levantar un muro a los extremismos y es todo lo contrario lo que se ha producido”, añadió el editorialista.
El progresista. Le Monde llegaba a conclusiones muy parecidas, usando incluso los mismos términos. El diario levantó acta de la desaparición casi total de los macronistas de los ayuntamientos, en los que los populismos de izquierdas y de derechas están cada vez más presentes. Para Le Monde , estos comicios municipales no han hecho más que consolidar la idea de que el Reagrupamiento Nacional le está ganando la partida a la derecha tradicional para aparecer como “la única fuerza alternativa posible”, hasta el punto de que el presidente de Los Republicanos, Bruno Retailleau, ya no habla de un cordón sanitario para aislar a la extrema derecha sino a la izquierda radical
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