La policía alemana mató este domingo al principal sospechoso del atentado contra la Pride Berlín, ocurrido el sábado por la noche con un saldo de un muerto y 29 heridos. Según la policía, Abdoul Ballaout, de 21 años, con antecedentes penales, atacó con un cuchillo a los agentes que le rodeaban y fue abatido a tiros en el barrio berlinés de Spandau, después de veinte horas de un gran operativo policial de búsqueda y captura.
Poco después del atentado, a las diez de la noche del sábado, la investigación se centró en el joven Ballaout, identificado por algunos de los presentes como el conductor de la furgoneta blanca que embistió contra la multitud en el parque Tiergarten, próximo al lugar de celebración del Día del Orgullo o Pride del colectivo LGBTQ. Tras atropellar a varias personas, el vehículo se estrelló contra un árbol y el conductor se dio a la fuga.
Muy pronto, las autoridades alemanas catalogaron los hechos como “un ataque terrorista islamista” y desplegaron las unidades de élite correspondientes. El principal sospechoso tenía diversos antecedentes y un perfil “propicio” por su radicalización para avivar el debate sobre la inmigración, de ahí las palabras del canciller Friederich Merz ayer, horas antes del desenlace: “No vamos a dejar que este veneno del terrorismo contra nuestra libertad siga extendiéndose en nuestra sociedad. Estos hechos sólo tienen un objetivo, dividir a nuestra sociedad y quitarnos lo más importante que tenemos, el carácter abierto y nuestra libertad”.
Nacido en Alemania, hijo de una libanesa que obtuvo la residencia en el país en el 2002, Abdul Ballout ya había sido condenado por lesiones, extorsión y preparación de un acto de violencia contra la seguridad del Estado. Según el historial delictivo publicado el domingo por la Fiscalía General de Berlín y el Tribunal Superior de Apelación, Ballout fue condenado en febrero de 2022 por un tribunal de Berlín por delito de lesiones cometido en 2019, cuando atacó a otro joven en el patio de un instituto. La misma condena de 2022 incluía castigo por delitos de extorsión con violencia para robar unos auriculares en 2020.
Spandau, el final de la escapada
“Hacia las 18 horas, el sospechoso fue localizado en una zona de parcelas ajardinadas en Spandau. Se acercó corriendo con un arma blanca hacia nuestros efectivos, que abrieron fuego –indicó un portavoz policial–. Sufrió heridas tan graves que, aunque pudo ser reanimado por médicos, falleció en el lugar”, agregó. “Estoy agradecida a las fuerzas de seguridad por localizar tan rápidamente al atacante. Un logro extraordinario”, dijo la ministra de Interior de Berlín.
El pasado 12 de mayo de este año, Ballout recibió una condena en virtud del Código Penal juvenil de un año y diez meses de cárcel por, entre otros delitos, preparar un acto grave de violencia contra la seguridad del Estado. En el marco del proceso judicial que terminó en esa condena, recurrida por la Fiscalía que quería un castigo que pudiera no ser suspendido, se consideró probada la voluntad de Abdul Ballout de incorporarse a la organización terrorista del Estado Islámico, objetivo le llevó a tratar de viajar a Siria en 2025, aunque, en su trayecto, fue detenido en el Líbano. En ese país cumplió tres meses de condena por incitación al conflicto religioso y confesional, según la Fiscalía General de Berlín. Tras cumplir condena en el Líbano, a finales de 2025, volvió a Alemania donde fue detenido a su llegada al aeropuerto de Berlín por la acusaciones que pesaban contra él y por las que fue condenado el 12 de mayo, si bien gozaba de libertad.
Con el partido de ultraderecha Alternativa por Alemania (AfD) al alza. elecciones a la alcaldía de Berlín dentro de dos meses y un canciller en horas bajas, el atentado tiene un potencial político propicio a los que creen que Alemania es demasiado complaciente con la inmigración. De ahí que centenares de miembros del colectivo LGTBQ acudiesen durante el dia de ayer a la puerta de Brandeburgo de Berlín y expresasen su rechazo a las tesis de la AfD. Lena Warner, de 26 años, admitía que “el miedo se ha hecho más grande” –nunca el colectivo había sufrido un atentado–pero se opone a que alimente “el odio contra los extranjeros o los inmigrante o el islam”, señaló a la agencia Frane Presse. Otra voz, la de Mario Paul, constataba que a su pesar “agrava la situación, Alemania vira cada vez más a la derecha”y teme que los partidos contrarios a la inmigración mejoren sus resultados en los comiciios locales y regionales de otoño. “Espero que haya una resistencia a la instrumentalización”, diee Luka, una estudiante de 23 años
Fuente:
www.lavanguardia.com



