En medio de una ola de calor que está abrasando Francia esta semana, la Justicia francesa condenó este jueves a TotalEnergies, la principal empresa petrolera y de gas del país vecino. El Tribunal de París pronunció un fallo que le obliga a tener … en cuenta las emisiones de CO2 de sus clientes en sus planes de vigilancia y contingencia. Los magistrados dieron parcialmente la razón a una agrupación de ONG francesas (Notre affaire à tous, Sherpa, France Nature Environnement…) y al Ayuntamiento de París que habían llevado a la multinacional al banquillo de los acusados. Ha sido el primer juicio en Francia a un gran grupo petrolífero por temas climáticos.
La sentencia, en concreto, condena a Total por no respetar su deber de vigilancia. Esta noción jurídica fue introducida en el derecho francés en 2017, con una ley aprobada durante la presidencia del socialista François Hollande, y obliga a las empresas a que tengan en cuenta su impacto sobre los derechos humanos y el medioambiente. Esas asociaciones ecologistas y el gabinete municipal de París durante la alcaldía de Anne Hidalgo lo habían aprovechado para que procesaran al grupo de Patrick Pouyanné. Le exigían que redujera sus emisiones de CO2, disminuyera su producción de hidrocarburos e incorporara el impacto medioambiental de sus clientes en los planes de vigilancia.
Sentencia «histórica» según el Ayuntamiento de París
Finalmente, el fallo les ha dado la razón en una de esas tres exigencias. Pide a Total que «complete su plan actual de vigilancia en un plazo de seis meses siguiendo el significado de la decisión. Por ese motivo, debe añadir las emisiones de dióxido de carbono en su cartografía de riesgos y adoptar las medidas correspondientes». Esto supondrá, por ejemplo, que incluya el CO2 que emiten los automovilistas que utilizan la gasolina de esta multinacional, que es la sexta mayor productora de gas y petróleo en el mundo. Aunque se trata de un revés judicial, se desconoce cómo le afectará exactamente en términos prácticos. Los jueces han preferido no exigirle «medidas concretas».
A pesar de que el Tribunal de París ha dado la razón a las partes civiles en solo una de sus tres peticiones, el Ayuntamiento capitalino —ahora mismo encabezado por el socialista Emmanuel Grégoire— ha tachado «de histórica» la sentencia. «Es una decisión muy importante para la historia del derecho climático francés», ha declarado Alice Timsit, concejal de la Transición Ecológica. «Por primera vez, un juez reconoce que los riesgos climáticos comportan una obligación de vigilancia para las grandes empresas y ninguna multinacional del sector de las energías fósiles puede eludirla», ha añadido.
Precedente de Shell en Países Bajos
El fallo no solo es un revés para Total, sino también una advertencia para otras energéticas. Estipula que las cuestiones medioambientales forman parte del deber de vigilancia, al contrario de lo defendido por los abogados de la empresa durante el juicio, celebrado en febrero. Tras la sentencia, la empresa ha insistido en el mismo discurso este jueves en un comunicado: «No puede asociarse el deber de vigilancia con el fenómeno climático global».
En los últimos años, se han vuelto cada vez más habituales los juicios relacionados con el cambio climático. Algunas de las organizaciones que han logrado ahora que procesaran al grupo de Pouyanné ya habían conseguido en 2021 que condenaran al Estado francés por su inacción climática. En Países Bajos, los tribunales habían pronunciado una sentencia que obligaba a la petrolera Shell a reducir sus emisiones. Pero luego rectificaron en 2024 durante el juicio en apelación.
Fuente:
www.abc.es



