Retraso de los Mirage 2000-9
Acuerdo con Francia
Negociaciones EAU-Dassault
Nerviosismo en Marruecos
El recrudecimiento de la guerra en Oriente Medio y las implicaciones que puede tener para los países del Golfo han desencadenado una sucesión de acontecimientos que va a acabar repercutiendo en la Fuerza Aérea de Marruecos.
Retraso de los Mirage 2000-9
Antes de que comenzaran los bombardeos de Israel y Estados Unidos sobre Irán, y la respuesta de éste en múltiples puntos del Golfo, Marruecos y los Emiratos Árabes Unidos habían acordado la transferencia al país norteafricano de 30 cazas Mirage 2000-9 fabricados por la compañía francesa Dassault Aviation.
Según ha informado Africa Intelligence, la defensa aérea de los Emiratos ha situado en estado de alerta a la base aérea de Al Dhafra (a unos 30 kilómetros de Abu Dabi), donde se encuentran estacionados los aviones, por si fuera necesario recurrir a ellos para defender el territorio emiratí.
Acuerdo con Francia
El traspaso de los aviones emiratíes a la Fuerza Aérea marroquí había sido autorizado en 2024 por el Comité Interministerial Francés de Exportación de Armas (CIEEMG), justo antes de la visita de estado que realizó el presidente francés, Emmanuel Macron, a Marruecos en octubre de 2024, y que sirvió para descongelar las relaciones franco-marroquíes.
Francia, como fabricante de los aviones, tenía la última palabra sobre el traspaso de los Mirage 2000-9 a Marruecos, ya que el contrato de venta entre Abu Dabi y Dassault impedía el suministro de los aparatos a un tercero sin el visto bueno de Francia.
La autorización para la entrega de los aviones se estuvo retrasando hasta que se desbloquearon las relaciones diplomáticas entre ambos países.
De hecho, el ministro de Exteriores marroquí, Nasser Bourita, trató este asunto en una reunión con su homólogo Stéphane Séjourné, en la que se puso fin a dos años de desacuerdos por las reticencias de Francia a reconocer explícitamente el plan de autonomía de Marruecos para el Sáhara Occidental.
El inicio del conflicto y los bombardeos de Irán a objetivos situados en territorio emiratí obligaron a Abu Dabi a emprender, con carácter de urgencia, una revisión de los fuselajes y motores de los Mirage, por si fuera necesario recurrir a ellos durante el conflicto.

Negociaciones EAU-Dassault
La situación de esta operación a tres bandas se ha complicado aún más por el hecho de que depende también de la entrega a la Fuerza Aérea de los Emiratos Árabes Unidos de 80 aviones Rafale F4, en virtud de un contrato firmado con la francesa Dassault Aviation en 2021.
Según Africa Intelligence, Abu Dabi se retiró, a principios de abril, del programa de desarrollo del nuevo avión de combate Rafale F5, lo que implica también la retirada de la financiación del mismo.
Ello ha obligado a iniciar negociaciones con Dassault para determinar el cumplimiento del contrato firmado por ambos en 2021 sobre los 80 Rafael F4. Fuentes emiratíes han apuntado incluso la posibilidad de que Abu Dabi busque un proveedor alternativo para su fuerza aérea, lo que acabaría repercutiendo sobre Marruecos.

Nerviosismo en Marruecos
En el país norteafricano se espera la resolución de las negociaciones franco-emiratíes para desbloquear la entrega de los Mirage 2000-9. La llegada a Argelia de las primeras unidades del Sukhoi Su-57E de fabricación rusa a la fuerza aérea argelina inquieta en Marruecos, que ve cómo su rival regional empieza a contar con cazas de quinta generación.

Además, el retraso de los Mirage 2000-9, unido a la incertidumbre sobre la fecha de entrega de los 25 aviones F-16 Block 70/72 encargados a la empresa estadounidense Lockheed Martin, en un contrato que data de 2019, preocupan al Gobierno de Marruecos, especialmente en un contexto geopolítico actual en Oriente Medio.
Fuente:
www.atalayar.com



