Encabezado por Masdar, con sede en Abu Dabi, este proyecto de un gigavatio figura entre las inversiones emblemáticas de la compañía en energías renovables en Asia Central.
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El desarrollo incluirá un sistema de almacenamiento de energía en baterías (BESS) capaz de suministrar hasta 300 megavatios de potencia y almacenar 600 megavatios hora de electricidad, lo que lo convierte en uno de los mayores proyectos integrados de energía renovable de Eurasia.
El proyecto nace de acuerdos intergubernamentales firmados durante las conferencias sobre el clima COP28 y COP29 en 2023 y 2024, y se enmarca en la estrategia de Masdar de alcanzar 100 gigavatios de capacidad renovable en todo el mundo para 2030.
Las extensas estepas de Kazajistán, ricas en viento, la creciente demanda de electricidad y un entorno político favorable convierten al país en un mercado atractivo para la inversión en energías renovables, afirmó Abdulla Zayed, director ejecutivo de Desarrollo de Negocio y Proyectos en Masdar.
«Kazajistán tiene mucho potencial, recursos eólicos abundantes y la demanda existe. Todo ello, unido al compromiso del Gobierno con la descarbonización y a un entorno regulatorio favorable, lo convierte en un mercado atractivo».
Masdar prevé que el parque eólico funcione durante al menos 30 años.
La compañía desarrolla el proyecto en colaboración con W Solar, Qazaq Green Power, empresa perteneciente al fondo soberano Samruk-Kazyna, y Kazakhstan Investment Development Fund.
Según el presidente de Samruk-Kazyna, Nurlan Zhakupov, el proyecto reforzará la red eléctrica de Kazajistán y mejorará la resiliencia del sistema energético del país.
«El hecho de que empresas como Masdar estén invirtiendo en Kazajistán refleja la madurez del clima de inversión y del entorno empresarial del país. También demuestra que Samruk-Kazyna es un socio de confianza para los inversores internacionales».
Una vez en funcionamiento, se espera que el parque eólico suministre electricidad a cerca de 300.000 hogares en las regiones meridionales de Kazajistán, deficitarias de energía, y evite alrededor de dos millones de toneladas de emisiones de CO₂ al año.
El presidente de Kazakh Invest, Sultangali Kinzhakulov, señaló que el proyecto aportará beneficios tanto económicos como de seguridad energética.
«La prioridad es garantizar que cada proyecto de inversión ofrezca resultados tangibles. Los beneficios de este proyecto son claros, capacidad de generación adicional para las regiones del sur de Kazajistán, energía limpia para el país, inversión en la economía y una base para un desarrollo sostenible a largo plazo».
La electricidad generada por el proyecto se transportará a través de más de 400 kilómetros de nuevas líneas aéreas de transmisión, lo que contribuirá a aliviar la presión sobre la envejecida red de transmisión norte-sur de Kazajistán y mejorará la fiabilidad del suministro eléctrico en el sur.
Kazajistán apuesta por la energía eólica
Kazajistán busca ampliar las energías renovables mientras trabaja para reducir las emisiones y diversificar su mezcla eléctrica, con la energía eólica llamada a desempeñar un papel destacado gracias a las vastas estepas del país, ricas en viento.
La capacidad de un gigavatio del parque eólico Zhambyl forma parte de los seis gigavatios de proyectos de energía renovable que Samruk-Kazyna desarrolla actualmente.
El fondo soberano también intenta localizar parte de la cadena de suministro de energías renovables a medida que Kazajistán desarrolla su industria eólica nacional.
«El parque eólico utilizará equipos fabricados por un productor nacional mediante una empresa conjunta con Sunny Renewables».
Según Samruk-Kazyna, el proyecto responde a una estrategia más amplia que combina nueva generación renovable con capacidades de fabricación locales, impulsa el desarrollo del sector de energía limpia de Kazajistán y atrae inversión internacional a largo plazo.
Fuente:
es.euronews.com



