Ira social contra el GMT+1
Argumentos del Gobierno
Protesta parlamentaria
Nueva petición apoyada por encuestas
El costo del desfase temporal
Cada año después de la pausa de Ramadán, Marruecos regresa a la hora GMT+1; como hizo el 22 de marzo de este año. Esta medida se produce según el comunicado del Ministerio de la Transición Digital, en aplicación del decreto n°2-18-855 del 26 de octubre de 2018, relativo a la hora legal, y del decreto del jefe del Gobierno n°3-10-24 publicado el 22 de febrero de 2024, relativo al cambio de la hora legal.
El paréntesis del Ramadán pone a prueba la eficiencia de este cambio comparando entre dos ritmos de vida: el del horario GMT y el del GMT+1, para plantear el mismo interrogante de quién se beneficia de esta hora y si mantiene el equilibrio entre competitividad y calidad de vida.
Ira social contra el GMT+1
Este año, el retorno al horario GMT+1 después de Ramadán reavivó la protesta contra esta decisión; provocando una ira social que se movilizó masivamente en las redes sociales para reivindicar la vuelta al horario natural del país.
Esta movilización es un resultado directo de un cansancio colectivo y un malestar social marcado por la creciente demanda de escucha activa y atención al ciudadano marroquí que espera que las instituciones le expliquen y lo consideren como actor en el debate colectivo; lo cual aumenta para él la sensación de la falta reconocimiento.
Este desfase horario que viven los marroquíes hace ocho años agrava cada año más el desajuste del actual horario con el ritmo biológico. No es una mera agitación pasajera, sino que se trata literalmente de un sufrimiento social continuo, un malestar colectivo en ascenso que se ha traducido en una petición compartida y repetida para el retorno al horario GMT.
En un contexto inestable marcado por la guerra en Oriente Medio, las dificultades económicas y el aumento del coste de la vida, la ausencia de una solución inmediata alimenta el malestar y la ira social que se intensifica cada día más influenciada por el peso psicológico de las crisis repetidas, lo que urge abrir expectativas de consideración y diálogo.
Argumentos del Gobierno
En su defensa de mantener el GMT+1, el Gobierno cita sus argumentos, en curso de evaluación y actualización, basados principalmente en la energía y la competitividad. Aquí surge el único estudio de impacto publicado en junio de 2019 por el Ministerio Delegado para la Reforma de la Administración que subrayó como “logros” 37,6 GWh de ahorro de electricidad en invierno, ahorro de 33,9 millones de dirhams de combustible y una reducción de 11.444 toneladas de CO2.
Sin embargo, este estudio no analizó los efectos de este desfase sobre el rendimiento escolar, la salud psicológica del ciudadano, las horas de trabajo y la calidad de los servicios públicos, ni dio cifras exactas de las ganancias en tema de competitividad; dejando varias zonas grises sin aclarar.
Además de ser un informe caducado, pasados ya siete años, no precisó las importantes dimensiones cotidianas marroquíes tras la elección del GMT+1 como instrumento de coordinación económica y ajuste administrativo. Y los beneficios anteriormente mencionados quedan insuficientes para sacrificar el bienestar del ciudadano difícil de conseguir en estos tiempos tensos.
De hecho, los argumentos del Gobierno no bastan para cerrar el debate que no sólo discute una hora en el reloj, sino que pone el acento sobre la disociación entre la hora oficial y el ritmo real de vida de la población en un país que opta por ser más sincronizado con sus socios comerciales, offshoring e intercambios internacionales y está invitado hoy a revisar el balance real entre lo sacrificado y lo ganado; priorizando la salud de los marroquíes.

Protesta parlamentaria
Tras la movilización de los ciudadanos en las redes sociales y la petición real firmada por más 300.000 personas en contra de la hora GMT+1, el debate llegó al Parlamento a través de preguntas al Gobierno para revisar dicha medida.
En este sentido, Leila Benali, ministra de Transición Energética, ha indicado que el horario GMT+1 no permite confirmar los ahorros de electricidad esperados, especialmente en invierno; anunciando la reevaluación del estudio oficial. Lo cual rompió el argumento gubernamental en términos de ahorro de energía y reducción del consumo de electricidad y exige una actualización profunda del estudio gubernamental realizado hasta ahora.
Vista por el Gobierno como una hora adicional de sol al final del día, una reducción del consumo de combustibles fósiles, una disminución de las emisiones de CO2, un apoyo al consumo interno y un mejor alineamiento con los socios económicos, la misma institución reconoce también que en invierno, no se ha observado una caída significativa de la demanda eléctrica y algunos datos incluso indican un aumento.
Mantener el horario GMT+1 permanentemente desde 2018, con la suspensión en Ramadán, sin una evaluación anual, provocó una nueva ola de protestas en Marruecos; cuestionando el equilibrio entre competitividad y calidad de vida. Cosa que obliga el Ministerio a realizar una reevaluación del estudio sobre la hora adicional para informar la decisión pública sobre bases actualizadas.

Nueva petición apoyada por encuestas
La petición electrónica lanzada contra el mantenimiento de la hora adicional superó las 200.000 firmas el 23 de marzo, para convertirse en una campaña nacional a favor del retorno al horario GMT que ha cosechado más de 300.000 firmas.
La iniciativa de los ciudadanos, guiada por activistas marroquíes bajo el lema “Respetando el ritmo natural de los marroquíes”, refleja un descontento constante por el mantenimiento del horario GMT+1 y requiere una revisión de la decisión de mantener la hora extra a lo largo del año, dado su efecto negativo sobre la vida diaria de los ciudadanos y los crecientes problemas sanitarios y sociales que provoca.
La petición considera que volver al horario GMT representa una solución práctica para restablecer el equilibrio entre el tiempo administrativo y el ritmo biológico de vida; considerando que esta opción mejoraría la calidad de vida y aseguraría una mejor armonía con los períodos de luz natural.
Las peticiones exigen al Gobierno que abra un debate público sobre la viabilidad de continuar adoptando el horario GMT+1, teniendo en cuenta las crecientes críticas sociales y los repetidos llamados a reconsiderar esta decisión.
Una encuesta realizada por el grupo Sunergia, publicada en octubre de 2025, indicó que el 28 % de los marroquíes estaba de acuerdo con el horario GMT+1, frente al 43 % que se oponía a ello, mientras que el 29 % no expresó ninguna opinión. Sobre el impacto en la vida cotidiana, el 40 % lo consideraba negativo, frente al 17 % que lo consideraba positivo. El rechazo era más marcado entre los 25-44 años, los habitantes de las ciudades y las categorías socio-profesionales A y B.
Las sucesivas encuestas realizadas por medios de comunicación marroquíes apuntan en la misma dirección, además de la nota analítica reciente del Centro Africano de Estudios Estratégicos y Digitales que reforzó la lectura crítica de esta medida.
Las cifras demuestran, por tanto, que el debate va mucho más allá de una agitación pasajera en las redes sociales. Y a pesar de que el horario GMT+1 puede defenderse en materia de la racionalidad económica, sigue siendo política y socialmente débil; ya que representa una limitación para una parte importante de la población marroquí.
El costo del desfase temporal
El desfase que provoca el GMT+1 tiene un costo social, sanitario, psicológico y mental que paga diariamente el ciudadano marroquí por no haber respetado el reloj biológico y no haber evaluado el impacto real de esta decisión en los ritmos biológicos de la población.
Adoptado de forma permanente desde 2018, el mantenimiento del GMT+1 no deja de ser criticado regularmente debido a sus repercusiones en la vida cotidiana que se reflejan, entre otros, en:
El sueño acortado.
Los desplazamientos matutinos en la oscuridad.
La concentración debilitada en la escuela.
Los ritmos de trabajo agitados.
Las bajas capacidades de memorización.
El desequilibrio emocional.
El factor espiritual teniendo la última oración en una hora tarde de la noche.
La fatiga y la irritabilidad.
El aumento de los niveles de estrés.
El malfuncionamiento biológico de los niños, siendo los más expuestos a afectados.
Fuente:
www.atalayar.com



