InicioSociedadFranco Saudade, vivir con lo que ya no está

Franco Saudade, vivir con lo que ya no está

Publicado:

Necesitamos tu ayuda para seguir informandoColabora con Nuevatribuna

 

Pablo D. Santonja | @datosantonja

Vivimos en una época extraña. Nunca ha sido tan fácil estar en contacto con alguien y, sin embargo, pocas veces ha resultado tan complicado dejarlo atrás. Los teléfonos guardan conversaciones, fotografías, ubicaciones, recuerdos y hasta versiones antiguas de nosotros mismos. Antes las ausencias eran más definitivas. Hoy sobreviven en una carpeta, una playlist o una notificación.

Quizá por eso canciones como Bala Perdida encuentran tan fácilmente su lugar.

El nuevo sencillo de Franco Saudade no habla realmente de una ruptura. Habla de lo que viene después. De ese territorio ambiguo donde una persona ya no forma parte de tu vida pero sigue ocupando espacio en tu cabeza. Un lugar emocional que cualquiera que haya intentado olvidar a alguien conoce demasiado bien.

El propio Franco reconoce que Bala Perdida nace precisamente de aquello que nunca llegó a decir

Nacido en Caracas y moldeado por ciudades tan distintas como Madrid, Lisboa o Berlín, Franco Saudade lleva años construyendo una propuesta musical donde el desarraigo, la memoria y la búsqueda de identidad funcionan como materia prima creativa. No es casualidad que haya elegido precisamente «Saudade» como apellido artístico. El término portugués habla de una nostalgia difícil de traducir, una mezcla de ausencia, deseo y recuerdo que encaja perfectamente con el universo emocional que atraviesa toda su obra.

Sus canciones se mueven entre el pop latino alternativo, la bossa nova contemporánea y ciertos ecos de folk indie que inevitablemente recuerdan a artistas como Jorge Drexler, Natalia Lafourcade o Silvana Estrada. Pero más allá de las referencias musicales, lo que realmente sostiene la propuesta es la honestidad con la que aborda emociones que normalmente intentamos ocultar.

Durante la conversación, Franco reconoce que superar una relación también implica superar la versión de uno mismo que existía dentro de ella. Porque cuando alguien desaparece de nuestra vida, rara vez perdemos solo a esa persona. También desaparecen proyectos, expectativas, rutinas y una identidad compartida que creíamos estable.

Las guitarras suaves, la producción contenida de Pau Romero y el trabajo de mastering de Jacobo Naya construyen un espacio sonoro donde cada silencio parece tener tanto peso como las propias palabras. El propio Franco reconoce que Bala Perdida nace precisamente de aquello que nunca llegó a decir. De las frases guardadas. De las conversaciones imaginarias que seguimos manteniendo mucho tiempo después de que alguien se haya marchado.

Mientras buena parte de la música contemporánea parece obsesionada con convertir cualquier emoción en una consigna rápida para redes sociales, Franco Saudade prefiere moverse en los espacios ambiguos. En las preguntas sin respuesta. En las heridas que todavía no terminan de cerrarse.

También aparece durante la entrevista una preocupación muy generacional. La dificultad de construir una identidad propia en un mundo hiperconectado donde las tendencias, las opiniones y las referencias culturales circulan a una velocidad imposible de procesar. Un mundo donde resulta más fácil consumir una personalidad que construirla. Aunque sigamos intentándolo.


Fuente:

www.nuevatribuna.es

Artículos relacionados

Publicidadspot_img

Artículos recientes

spot_img