Los principales países europeos están ofreciendo “una tercera vía”, basada en el derecho internacional y la libertad de navegación, para imponerse a Irán y Estados Unidos y reabrir el estrecho de Ormuz.
Este viernes se reúnen físicamente en París los líderes de Francia, el Reino Unido, Alemania e Italia, a quienes se sumarán por videoconferencia una treintena de dirigentes mundiales, con el objetivo de preparar una misión naval que garantice a los armadores la entrada y salida segura del golfo Pérsico si el cese de hostilidades se consolida.
Según fuentes del Elíseo, se pretende alcanzar “una masa crítica de países” no beligerantes a favor de una alternativa a la política de Irán y Estados Unidos, con un plan muy concreto que incluirá el envío de dragaminas y otros medios para interceptar eventuales drones. Desde el palacio presidencial francés se insistió en que no será una misión en ningún caso ofensiva. “No haremos la guerra”, se enfatizó, aunque ello no impedirá un despliegue considerable, labores de inteligencia y coordinación con los países ribereños, todo ello para convencer a navieras y aseguradoras de que el tránsito por Ormuz podrá realizarse sin incidentes. “No queremos ni peaje ni minado”, advirtieron desde el Elíseo.
La conferencia, copresidida por el francés Emmanuel Macron y el británico Keir Starmer, quiere ser una muestra de unidad europea frente a la Administración Trump y de la capacidad de encontrar socios para la misión. La presencia del canciller Friedrich Merz y de la primera ministra Giorgia Meloni -que no estaban previstas en principio- reforzará la imagen de cohesión europea. Por videoconferencia participaran otros socios europeos, representantes de Oriente Medio, del área de Asia-Pacífico y de Latinoamérica.
El tono del Elíseo frente a Estados Unidos fue duro, criticando la ilegalidad del actual bloqueo. No se prevé ninguna coalición con Washington para la supervisión del estrecho. París y los europeos están dolidos por la guerra unilateral de Trump, sin ni siquiera consultarles, y por los ataques del presidente estadounidense a sus aliados por no ayudarles en una guerra que no es la suya. Los europeos quieren poner en valor el derecho internacional y mostrar que no están solos, que es la única manera de evitar la ley de la jungla y asegurar la paz y la prosperidad.
Fuente:
www.lavanguardia.com



