El último combate de Illia Topuria ha puesto el foco sobre los riesgos de sufrir una lesión en la zona facial, más concretamente, en los traumatismos de alta intensidad. Las fracturas orbitarias son aquellas en las que los huesos que rodean y protegen el … ojo sufren una rotura. Si bien es cierto que la mayoría de casos evolucionan positivamente, expertos advierten de las posibilidades de encontrarse con secuelas funcionales o estéticas importantes.
Carlos Fernández-Vega González, oftalmólogo del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega, ha explicado a ABC en qué manera dicho órgano se puede ver dañado. La órbita del ojo es una cavidad ósea que «sirve de soporte y protección al globo ocular y a los músculos que permiten mover el ojo». Para que se fracture uno de esos huesos, suele ser necesario un golpe de alta energía o velocidad. De hecho, lo más normal, es que una serie de mecanismos del ojo «amortiguan este impacto».
El órgano visual está rodeado de una grasa orbitaria que «hace de almohadilla», y en ella conviven el suelo de la órbita y la pared medial. En estas zonas, la cavidad es suficientemente estanca como para impedir la entrada de infecciones. Según Fernández -Vega, en caso de que estas paredes también se puedan ver dañadas, estaríamos frente a una fractura por estallido, lo que puede conllevar visión doble, limitación de movimientos oculares o aspectos estéticos como el hundimiento progresivo del ojo.
Por suerte, Topuria no corre riesgo aparente más allá de un reposo adecuado. El oftalmólogo consultado, concluye que perder visión en uno de sus ojos puede ser algo favorecido por los moratones e impactos, sin embargo afirma que «no conoce el informe» del luchador y que «abría que valorarlo». Asimismo, descarta una lesión directa al globo ocular al no haber sido «intervenido de manera inmediata».
Lo más frecuente, en opinión de Fernández-Vega, es que se produzca una hemorragia detrás del ojo. Pero, si causa mucha presión al rededor del órgano, puede comprimir las estructuras oculares y provocar visión borrosa y pérdida de visibilidad. Aún así alerta de que «puede ocurrir también con golpes menos duros». «El riesgo para la visión no es tanto por la fractura en sí sino por el ojo que ha sufrido el traumatismo» añade.
«Algunas lesiones orbitarias pueden desencadenar incluso paradas cardíacas»
Carlos Fernández-Vega González
Oftalmólogo del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega
Hay circunstancias menos urgentes que también pueden llegar a ser muy limitantes. La visión doble, que se desarrolla cuando el músculo se queda atrapado en la fractura, porque cicatriza mal o porque está adherido por la fibrosis, puede llegar a ser muy condicionante. Normalmente se puede mejorar con cirugía, no obstante, existe la posibilidad de que se quede de por vida. También respecto a aspectos más estéticos, los ojos se pueden ir quedando muy hundidos ya que se pierde volumen progresivamente.
En situaciones muy excepcionales, algunas lesiones orbitarias pueden desencadenar incluso paradas cardíacas. A su vez, el doctor se atreve a decir que «la mayoría de los traumatismos en estas condiciones, donde la cavidad está muy preparada para impactos, los pronósticos suelen ser buenos». Pero repite que «depende mucho de los casos», puede que no cause ninguna secuela y hacer vida normal, como todo lo contrario.
Fuente:
www.abc.es



