Estados Unidos ha comunicado a varios socios europeos que la entrega de armamento previamente contratado podría sufrir retrasos debido a la presión que la guerra en Irán está ejerciendo sobre sus reservas militares, según han indicado cinco fuentes conocedoras de las conversaciones.
De acuerdo con estas fuentes, que hablaron bajo condición de anonimato por tratarse de comunicaciones no públicas, entre los países afectados se encuentran varios Estados del norte y del este de Europa, incluidos algunos de la región báltica y Escandinavia.
Parte del material afectado corresponde a compras realizadas a través del programa de Ventas Militares Extranjeras (FMS, por sus siglas en inglés), un mecanismo mediante el cual los países aliados adquieren armamento estadounidense con autorización y apoyo logístico de Washington. Según las fuentes, esas entregas, ya contratadas, pero aún pendientes de envío, han sido notificadas como susceptibles de aplazamiento en comunicaciones bilaterales recientes.
La Casa Blanca y el Departamento de Estado han remitido las consultas al Pentágono, que no ha respondido a las solicitudes de comentarios.
Los retrasos ponen de relieve hasta qué punto el conflicto con Irán, iniciado tras los ataques aéreos estadounidenses e israelíes del 28 de febrero, está tensionando las existencias de munición y sistemas críticos de Estados Unidos.
En Bruselas y otras capitales europeas, algunos responsables consideran que esta situación afecta directamente a la preparación defensiva de sus países, especialmente en un contexto de creciente presión en el flanco oriental de la OTAN.
Funcionarios estadounidenses sostienen que parte del material se está redirigiendo a operaciones en Oriente Medio. También señalan que los socios europeos no han contribuido lo suficiente a garantizar la apertura del estrecho de Ormuz junto a Estados Unidos e Israel.
Incluso antes de la campaña contra Irán, Washington ya había reducido de forma significativa sus reservas tras el envío de armamento a Ucrania desde la invasión rusa de 2022 y el apoyo militar a Israel desde la ofensiva en Gaza a finales de 2023.
Desde el inicio de la actual campaña, Irán ha lanzado cientos de misiles balísticos y drones contra países del Golfo, la mayoría interceptados con sistemas como los misiles PAC-3 Patriot, también empleados en la defensa de Ucrania.
Las fuentes no han precisado qué países concretos se verán afectados en cada caso, al tratarse de información sensible dentro del ámbito de la defensa, especialmente en Estados fronterizos con Rusia.
El material retrasado incluye distintos tipos de munición, tanto de uso ofensivo como defensivo, según las mismas fuentes.
Fuente:
www.atalayar.com



