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El rearme de la UE pone a prueba la estabilidad en los Balcanes Occidentales

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Desfile militar de la Fuerza de Seguridad de Kosovo (FSK) y la policía de Kosovo durante las celebraciones del 18.º aniversario de la independencia de Kosovo en Pristina, Kosovo, el 17 de febrero de 2026. [ (Foto de Erkin Keci/Anadolu vía Getty Images)]

Bruselas (Euractiv.com) – Al tiempo que Europa se rearma rápidamente en respuesta a las guerras en Ucrania y Oriente Medio, los países de los Balcanes Occidentales logran acceder a nuevo armamento, aunque el aumento de las compras de armas en toda la región corre el riesgo de reavivar viejas tensiones.

La región de los Balcanes, golpeada por la guerra a lo largo de la década de 1990, no es ajena a los conflictos armados entre vecinos.

Ahora, esos países, candidatos a la adhesión a la Unión Europea (UE), están aumentando sus arsenales, a pesar de las disputas sin resolver entre vecinos, lo cual pone a prueba la estabilidad regional. La Comisión Europea tiene ahora la tarea de profundizar su papel en materia de seguridad sin alimentar nuevas fracturas en una región aún marcada por conflictos históricos.

«Las tensiones recurrentes y la fragmentación institucional rara vez se limitan al ámbito local», afirma un reciente informe sobre la ampliación de la UE elaborado por el Instituto Europeo de Estudios de Seguridad de París, que añade que los acontecimientos en la región«ponen a prueba la cohesión de la UE». 

En respuesta a la invasión rusa de Ucrania en 2022, la UE y la OTAN comenzaron a destinar fondos para reforzar las defensas de Europa. Entre ellos se incluye el programa de préstamos «Acción de Seguridad para Europa» (SAFE), en el que participa Croacia, Estado miembro de la UE, y el Fondo para la Paz de la OTAN , dotado con 90 millones de euros, que proporciona financiación para la seguridad de Albania, Macedonia del Norte, Bosnia y Herzegovina y Montenegro.

Esas herramientas conceden a Bruselas cierta influencia sobre las prioridades de defensa de los países participantes. Sin embargo, Serbia y Kosovo también siguen ampliando sus ejércitos sin el apoyo de Occidente. La competencia militar entre ambos se desarrolla en paralelo al cambio generalizado en la defensa de Europa, a medida que la UE amplía su apoyo en temas de  seguridad a los países candidatos.

¿Qué quiere Serbia?

El elevado gasto en defensa de Serbia, las maniobras conjuntas con China y los complejos acuerdos armamentísticos han suscitado dudas sobre la alineación geopolítica a largo plazo del país.

Serbia tiene una de las políticas exteriores más ambiguas de la región. Colabora con Rusia y China y es candidata a la UE. Su presupuesto de defensa es también el más elevado de los Balcanes, con 2 200 millones de euros anuales.

Como muestra adicional de esta ambigüedad, el país ha enviado armas por valor de más de 800 millones de euros a Ucrania, a pesar de mantener estrechos vínculos con Moscú.

Port otro lado, Serbia realiza maniobras militares conjuntas con China y compra la mayor parte de sus armas a Pekín, incluidos drones y sistemas de defensa antimisiles. Pero también compra cazas Rafale a Francia, financiados por bancos franceses, y tiene importantes acuerdos de armas con Israel. Esa complejidad dificulta a la UE entender la postura de Serbia.

«¿Son estos sistemas puramente defensivos o tienen también capacidad ofensiva?», se preguntaMarko Savković, asesor principal del ISAC Fund, un grupo de expertos con sede en Belgrado.

La rápida militarización de Kosovo

Mientras tanto, Kosovo también ha acelerado su rearme militar, incluida la compra de un número no revelado de drones Bayraktar a Turquía.

En estos momentos Serbia tiene una fuerte ventaja militar sobre Kosovo, con un ejército permanente de 22 000 efectivos frente a los 5000 de la Fuerza de Seguridad de Kosovo de Pristina .

No obstante, según los analistas de defensa, la Fuerza de Seguridad de Kosovo trabajan para convertirse en un ejército en toda regla, y los drones turcos podrían ayudar a superar su persistente desventaja. 

Kosovo, que espera incorporarse a la OTAN a pesar de que varios miembros no reconocen su independencia, ya destina el 2 % de su PIB a la defensa, según su ministro del ramo.

Su gasto en defensa ha aumentado rápidamente, y ha pasado de 65 millones de euros en 2021 a 208 millones en 2025. Tiene previsto gastar al menos 1000 millones de euros en los próximos cuatro años, incluida la compra de helicópteros Black Hawk, y está construyendo una planta de municiones propia con el apoyo de Turquía. El Gobierno de Pristina también ha comprado misiles antitanque OMTAS, que Turquía entregó en enero de 2026.  

Pero esta veloz militarización podría reavivar las tensiones regionales con Serbia, especialmente si se produce otro incidente similar al ataque de Banjska de 2023, en el cual militantes serbios se enfrentaron a la policía de Kosovo. En la actualidad, el diálogo entre Kosovo y Serbia, respaldado por la UE, sigue estancado, y hay mucha desconfianza entre Belgrado y su antigua provincia. 

Kosovo también forma parte de un acuerdo de cooperación conjunta de defensa con Croacia y Albania, a través del cual puede adquirir armas y, posiblemente, realizar maniobras conjuntas. Serbia se ha opuesto firmemente a esta iniciativa y considera negativa cualquier medida de otros países de la región para reforzar sus ejércitos, explicó Bojana Zorić, analista política del Instituto Europeo de Estudios de Seguridad.

Una escuela de defensa en los Balcanes

Los think tanks especializados en seguridad también han detectado este aumento del gasto en defensa y han propuesto la creación de una escuela de defensa balcánica similar a la Escuela de Defensa del Báltico, que imparte formación militar profesional a personas de la región.

En ese sentido, Zorić afirma que eso daría a la UE la oportunidad de acercar la región a la postura defensiva de Europa, demostrando que «la región es importante para la UE».

En toda la región de los Balcanes se ve a la UE con frustración debido al largo proceso de ampliación del bloque. Muchas personas han perdido la esperanza de que su país se convierta pronto en miembro de la UE. Más del 60 % de la población serbia no cree que el país se sumará a la UE. 

Aunque la escuela de defensa de los Balcanes es aún solo una propuesta, la UE ha afirmado que la formación a través de la Escuela Europea de Seguridad y Defensa, otra institución de formación, está abierta a personas de los Balcanes.

«La institución está dispuesta a proporcionar apoyo adicional a los socios cuando esté justificado y se solicite», explica a Euractiv un portavoz de la Comisión.

Aun así, resulta difícil imaginar que Kosovo y Serbia formen a su personal militar conjuntamente.

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(Editado por Euractiv y Fernando Heller)


Source:

euractiv.es

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