InicioConocimientoCienciaEl espejo “mágico” del tesoro de Melsonby vuelve a exponerse 2.000 años...

El espejo “mágico” del tesoro de Melsonby vuelve a exponerse 2.000 años después: podría revelar un secreto clave sobre la Edad del Hierro británica

Publicado:

En diciembre de 2021, Peter Heads, un detector de metales aficionado, rastreaba un campo en el norte de Yorkshire cuando su dispositivo emitió una señal inusual. Fue así como se descubrió uno de los mayores tesoros metalúrgicos de la Edad del Hierro británica. Célebre por sus más de 800 objetos de hierro y cobre, entre los que se cuentan ruedas de carros, bridas de caballos, lanzas y un caldero, el llamado tesoro de Melsonby ha revolucionado la arqueología.

Desde su descubrimiento, los investigadores de la Universidad de Durham han sido los responsables de llevar a cabo la excavación sistemática del yacimiento y el estudio de las piezas. La escala del descubrimiento dejó sin palabras a los expertos. Tom Moore, director del departamento de arqueología de Durham, reconocía que, si encontrar un tesoro de diez objetos ya resulta emocionante, toparse con un conjunto de esta magnitud es sencillamente extraordinario. Ahora, por primera vez desde su hallazgo, el público podrá contemplar estas piezas en primera persona.

Desde el 15 de mayo de 2026, el Museo de Yorkshire acoge la exposición «Carrozas, tesoros y poder: los secretos del conjunto de Melsoby» («Chariots, Treasure and Power: Secrets of the Melsonby Hoard»), que permanecerá abierta hasta el verano de 2027. La muestra exhibe alrededor del 30% de los objetos recuperados, entre ellos, la pieza más reveladora de todas: un gran espejo de hierro oxidado que los investigadores describen como un objeto «mágico» capaz de reescribir la historia del poder femenino en la Britania prerromana.

Una reciente exposición acoge el gran espejo de hierro del tesoro de Melsonby, un objeto «mágico» capaz de reescribir la historia del poder femenino en la Britania prerromana.

Tesoro de Melsonby
El «Blosuqe» del tesoro de Melsonby. Fuente: York Museums Trust/Wikimedia

Un bloque que guarda secretos

El corazón de la exposición está ocupado por el «Bloque», una amalgama de materiales fundidos que pesa más de 150 kilogramos y mide casi un metro de ancho. Es un objeto fascinante, ya que es posible atisbar en su superficie fragmentos semiocultos de los objetos, entre ellos una estilizada cabeza de jabalí y el rostro de un hombre.

Los conservadores han optado por no desmontarlo para evitar daños irreparables. A su alrededor, se despliega la exposición de piezas que caracterizan a una élite guerrera: 28 llantas de hierro apiladas de distintos tamaños, soportes en U, pasadores de eje y herrajes de yugo. Como ya han dejado patente en investigaciones recientes, los estudiosos consideran que se trata de los restos decarros tirados por caballos de cuatro ruedas, la primera evidencia de ese tipo de vehículo en la Britania de la Edad del Hierro.

El corazón de la exposición está ocupado por el «Bloque», una amalgama de materiales fundidos que pesa más de 150 kilogramos y mide casi un metro de ancho.

Tesoro de Melsonby
Tesoro de Melsonby. Fuente: Yorkshire Museum

Un caldero mediterráneo en el norte de Inglaterra

Entre las piezas más llamativas destaca un caldero decorado con coral del mar Mediterráneo. La presencia de ese material en el norte de la Inglaterra de hace 2.000 años certifica la amplitud de las redes comerciales de las élites locales. Obtener coral mediterráneo para decorar un objeto en el norte de Britania habría impresionado a cualquier persona de la época.

Carros de cuatro ruedas

Arqueólogos descubren evidencias inéditas de carros de cuatro ruedas en la Britania de la Edad del Hierro

Junto al caldero, un cuenco que probablemente contenía vino o cerveza completa la imagen de una cultura del banquete sofisticada y cosmopolita. El hallazgo sacude una creencia largamente asentada: la idea de que la riqueza en la Britania de la Edad del Hierro se concentraba exclusivamente en el sur de la isla. Según los investigadores, la riqueza absoluta, la destreza artística y las conexiones internacionales que revelan los objetos muestran que el norte de Britania era un lugar vibrante durante la Edad del Hierro».

El hallazgo del tesoro de Melsonby sacude una creencia bien asentada: la idea de que la riqueza en la Britania de la Edad del Hierro se concentraba exclusivamente en el sur de la isla.

Espejo de la Edad del Hierro
Espejo. Fuente: Gary Calton/The Guardian

El espejo de la reina: poder femenino en la Edad del hierro

El espejo de hierro, que el óxido ha corroído durante los siglos, es uno de los objetos favoritos de los curadores de la exposición y, quizás, la pieza más significativa del conjunto. A pesar de que no llama la atención a primera vista, este objeto resulta muy revelador.

En la Edad del Hierro británica, los espejos de hierro estaban vinculados exclusivamente a las mujeres de alta condición social. Su presencia en el tesoro apunta a una figura femenina de extraordinario poder. El yacimiento se encuentra a escasa distancia de Stanwick, sede de las fortificaciones de la Edad del Hierro del pueblo de los brigantes, la tribu más poderosa del norte de Britania, bajo el mandato de la reina Cartimandua. Fue la primera gobernante femenina documentada de la isla. Ascendió al poder en el año 43 d.C. y mantuvo su reinado hasta el 69 d.C. gracias a su alianza con Roma.

Cartimandua, líder de los brigantes

¿Quién fue Cartimandua, la reina de los brigantes aliada del Imperio romano en Britania?

Aunque los curadores precisan que el espejo no pudo pertenecer a Cartimandua directamente, sí han apuntado a que podría haber sido de su abuela o de su madre. Según los experos, es un objeto mágico asociado al poder femenino.

En la Edad del Hierro británica, los espejos de hierro estaban vinculados exclusivamente a las mujeres de alta condición social. Su presencia en el tesoro apunta a una figura femenina de extraordinario poder.

Tesoro de Melsonby
Piezas del tesoro de Melsonby. Fuente: Yorkshire Museum

¿Festín, funeral o sacrificio? El gran enigma sin resolver

La pregunta que planea sobre la exposición es la más difícil de responder: ¿por qué alguien destruyó y enterró semejante acumulación de riqueza? La muestra propone cuatro teorías: un festín, un festival, una batalla o un funeral. Los datos revelan que casi todos los objetos se dañaron deliberadamente (se doblaron y se quemaron). Las piezas de cobre están parcialmente fundidas, mientras que los componentes de madera de las llantas ardieron y el caldero presenta marcas compatibles con golpes de piedra.

La ausencia de restos humanos asociados descarta que se trate de un ajuar funerario. La hipótesis más plausible apunta a un festín conmemorativo, acompañado de la destrucción ritual de los objetos. Con todo, determinar las razones por las que esta enorme masa de objetos lujosos fue destruida y enterrada sigue siendo un gran misterio arqueológico.

Los objetos se dañaron a propósito: las piezas de cobre están parcialmente fundidas, las llantas ardieron y el caldero presenta marcas compatibles con golpes de piedra.

Tesoro de Melsonby
Tesoro de Melsonby. Fuente: York Museums Trus/Wikimedia

Una exposición que reescribe la historia del norte

La importancia de la exposición trasciende el valor de los objetos. Al situar el tesoro junto a las imponentes fortificaciones de Stanwick, la muestra construye un relato sobre una élite norteña cuya sofisticación y redes de contacto rivalizan con cualquier comunidad de la Britania meridional. Los objetos revelan vínculos con Dinamarca, el Mediterráneo y otros puntos del continente y dibujan el mapa de un mundo interconectado. La exposición, que permanecerá abierta hasta el verano de 2027, incluye recursos digitales e interactivos sobre el trabajo arqueológico y de conservación de este hallazgo excepcional.


Fuente:

muyinteresante.okdiario.com

Artículos relacionados

Publicidadspot_img

Artículos recientes

spot_img