El Pleno del Congreso de los Diputados ha acordado este jueves la creación de una Subcomisión para estudiar la eventual prohibición de prendas que cubran totalmente el rostro, como el velo integral femenino, en espacios públicos, así como sus consecuencias en caso de incumplimiento. La … creación de este órgano fue la propuesta que hizo el PNV en febrero, después del rechazo de la Cámara baja a la iniciativa de Vox para prohibir el burka y el niqab en el espacio público.
En aquel momento, el Grupo Parlamentario Socialista rechazó la propuesta de Vox, pero se abrió a un debate sobre si el uso del velo integral vulnera derechos fundamentales de las mujeres. Los socialistas recogieron entonces el guante de crear una subcomisión para analizarlo. El PNV había justificado la necesidad de crear el órgano señalando que se trata de una cuestión que merece un «debate sereno, riguroso y plural», ligado al derecho europeo, constitucional y al ordenamiento jurídico, particularmente, porque «la pluralidad de enfoques existentes evidencia la complejidad del asunto y la concurrencia de distintos derechos fundamentales que pueden entrar en colisión».
Los grupos parlamentarios rechazaron la propuesta de Vox porque relacionaba el uso del burka y el niqab con la inseguridad ciudadana, lo que muchos tildaron de xenofobia e intolerancia. La izquierda y el Partido Popular centra su debate en que el velo integral es un elemento de opresión que va en contra de la igualdad entre hombres y mujeres y que somete a las últimas. Sin embargo, los populares no lograron convencer a la izquierda cuando presentaron su texto legislativo. Tampoco Junts obtuvo apoyos suficientes al intentar colar la delegación en la Generalitat de Cataluña de las competencias de seguridad ciudadana en otra iniciativa contra el burka.
La subcomisión para analizar la prohibición del velo integral se ha aprobado con 303 votos a favor de PP, PSOE, Vox y algunos socios de legislatura de Pedro Sánchez; 31 votos en contra de Sumar y Podemos y 14 abstenciones de Bildu y ERC. Una vez se constituya, empezará a analizar la adopción de medidas legislativas relativas al uso de estas prendas que cubren totalmente el rostro de las mujeres en espacios públicos, según explican en la formulación de la iniciativa registrada, «atendiendo a la concurrencia de derechos fundamentales, principios constitucionales e intereses legítimos que pudieran verse afectados». En particular, añaden, se examinará su «incidencia en la libertad religiosa e ideológica, el principio de igualdad y no discriminación, la dignidad de la persona, así como en otras consideraciones de interés general».
Un análisis ligado al derecho europeo y constitucional
La subcomisión deberá realizar un informe y presentar sus conclusiones en el plazo máximo de 6 meses. Una vez aprobado en el órgano, se remitirá al Pleno de la Cámara para su debate y aprobación. Este jueves, no hubo debate previo a la votación. Sin embargo, durante el último intercambio de posiciones, y ya en relación con la creación de la subcomisión, el PNV recordó que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos acota el marco «en el que se debe trabajar». Por ello, la subcomisión estudiará «el marco constitucional y jurisprudencial aplicable, tanto en el ámbito estatal como en el comparado», y analizará las normativas existentes en otros Estados de la UE.
En en el texto de petición, señalan que se podrá acordar la comparecencia de personas expertas en derecho constitucional, derechos humanos, igualdad, sociología, representantes institucionales y de la sociedad civil, y también solicitar la documentación que resulte necesaria para desarrollar los trabajos. La decisión que tome deberá estar fundamentada sobre la necesidad y oportunidad e incluir «los impactos jurídicos, sociales y constitucionales» de una eventual prohibición de estas prendas.
Fuente:
www.abc.es



