Exitoso lanzamiento del telescopio Nancy Grace Roman, la nueva gran apuesta de la NASA, se produjo este domingo a las 13.26, hora peninsular española. El observatorio partió a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, y minutos después completó su separación del lanzador para iniciar la fase de tránsito hacia su órbita operativa.
La misión tiene como destino el punto de Lagrange L2, a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, donde permanecerá en servicio durante al menos cinco años, con posibilidad de extender la actividad hasta diez años. Desde esa posición, el telescopio podrá realizar observaciones continuas y cubrir amplias zonas del cielo, una capacidad que la agencia ha destacado como clave para avanzar en el conocimiento del cosmos y que supera significativamente el campo de visión de instrumentos anteriores.
Según la descripción técnica difundida por la agencia, el nuevo observatorio observará hasta cien veces más cielo que el telescopio Hubble, lo que permitirá emprender grandes sondeos astronómicos destinados a mapear regiones extensas y complementar las investigaciones puntuales de otros instrumentos. Los datos que genere están llamados a aportar contexto sobre la estructura y evolución del universo y a apoyar investigaciones de amplio alcance en astronomía.
Tras la llegada a L2, prevista tras varios meses de maniobras y calibración, el equipo de la misión procederá con las comprobaciones instrumentales antes de comenzar las operaciones científicas regulares. El lanzamiento exitoso y la separación en órbita marcan el primer hito de una campaña que la NASA presenta como un paso significativo en la observación en gran escala del firmamento.




