Necesitamos tu ayuda para seguir informandoColabora con Nuevatribuna
Un grupo de legisladores demócratas en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, liderados por Nydia Velázquez y Gregory Meeks, ha presentado una Resolución clave sobre los Poderes de Guerra.
El objetivo es detener y prohibir cualquier acción militar de la Administración del expresidente Donald Trump contra Cuba, a menos que cuente con la autorización expresa del Congreso.
Esta resolución llega en un momento de máxima presión de Estados Unidos contra Cuba. Recientemente, el Gobierno estadounidense acusó al expresidente y líder histórico cubano, Raúl Castro, en lo que Cuba ve como una maniobra política para justificar una posible agresión armada
Esta propuesta busca la retirada inmediata de las Fuerzas Armadas estadounidenses ante cualquier acción hostil contra Cuba, salvo que exista una declaración oficial de guerra aprobada por el Congreso. La presentación de esta iniciativa ocurre justo una semana después de que senadores como Tim Kaine, Adam Schiff y Rubén Gallego presentaran una propuesta similar en el Senado.
Según afirma la congresista Nydia Velázquez, “la actitud beligerante que caracteriza la política exterior del expresidente Donald Trump está generando un nuevo escenario de guerras y conflictos armados en diferentes regiones del mundo”.
Velázquez explica que, mientras Estados Unidos ya está envuelto en un conflicto bélico con Irán, ahora el presidente busca promover un cambio de régimen en Cuba. Por eso, el Congreso debe reafirmar su autoridad constitucional para evitar que el presidente siga ese camino que puede considerarse ilegal.
En sus declaraciones, Velázquez advierte que la Administración Trump se está lanzando hacia “otra guerra desastrosa” que pone en riesgo muchas vidas, tanto estadounidenses como extranjeras inocentes.
Los legisladores que apoyan esta resolución, incluyendo a Jim McGovern y Joaquín Castro, sostienen que la retórica bélica contra Cuba busca desviar la atención pública de los problemas políticos y económicos que enfrenta Estados Unidos.
Gregory Meeks, otro de los patrocinadores, señala: “La Administración Trump, junto con los republicanos del Congreso, están decididos a iniciar otro conflicto bélico, esta vez orientado hacia Cuba”. Según él, esta estrategia pretende ocultar el fracaso en la política con Irán, la grave crisis económica y la deportación masiva de cubanos con situación legal en EE. UU.
Meeks añade que si Trump y el entonces secretario de Estado Marco Rubio quieren realmente mejorar la relación con Cuba, deben cambiar más de seis décadas de políticas fallidas. Esto incluye acabar con el bloqueo petrolero y la crisis humanitaria que ha causado el embargo, y trabajar con el Congreso para modificar sanciones que afectan gravemente al pueblo cubano.
Esta resolución llega en un momento de máxima presión de Estados Unidos contra Cuba. Recientemente, el Gobierno estadounidense acusó al expresidente y líder histórico cubano, Raúl Castro, en lo que Cuba ve como una maniobra política para justificar una posible agresión armada.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, advirtió que esta escalada podría provocar “un verdadero baño de sangre”, subrayando el peligro que representa esta tensión entre ambos países.
Fuente:
www.nuevatribuna.es



